Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

LA COLUMNA DE PEDIGREE

Cristóbal José Malpica Barráez

           

archi-hipica@live.com         21 de octubre de 2009                     E-01

 

Saludo a toda la afición hípica venezolana y allende los mares.

 

Refería el Dr. Fred Desiderio C., en la entrega anterior del espacio hípico de los viernes por La Voz del Fanático (Meridiano T.V.), la posibilidad de “Homenajear a los caballos criollos con los cuales se logró el paso de Los Andes.¿Cómo  denominarías..? -preguntó el Sr. Ramón Corro-, “Honor al Caballo Criollo, al Caballo Venezolano Pro-Independencia” -respondió el Dr. Desiderio-.

 

La idea no es descabellada, pero tiene sus bemoles  -como él dice-. Programas hípicos especiales, con pruebas para ejemplares de diferente mestizaje se realizaron tanto en La Rinconada como en el Hipódromo Nacional de El Paraíso, así como en otros cosos hípicos del país, aún después de iniciada oficialmente la actividad del Stud Book de Venezuela (1934) y presentarse los primeros Anuarios de Carreras (1942). Militares,  Coleadores, Equitadores y Llaneros tuvieron pequeña acogida. Entre las damas que engalanaron estas jornadas estuvieron Doña Flor Isava Núñez y la Sra. Beatriz San Román de Larrazábal, esposa del recién fallecido Turfman, Dr. LEOPOLDO LARRAZÁBAL EDUARDO, por muchos años Presidente del Jockey Club de Venezuela, merecidos homenaje post-mortem.

 

 

En 1946, cuando se escenifica el primer Clásico Simón Bolívar, triunfo para Seriote, se realiza dentro de la programación selectiva, una copa para ejemplares mestizos con el nombre de “del Caballo de Guerra”, prueba  ubicada como 3ra. en la jornada del 24 de noviembre de 1946, pautada sobre 1000 metros y premios del 17 %. Colores y crianza de Don HENRIQUE LANDER ALVARADO se hicieron ondear con su preparado VENENO II, castaño sieteañero hijo del semental Travieso en yegua de origen criollo. Cinco victorias conseguiría ese año 1946, de la Temporada Oficial 1946-47, pero sería su único lauro selectivo, amén de un 3er. lugar de Ventuari en la CopaSimao da Veiga”, otorgando 11Kgs. (64) y perdiendo por 1 cuerpo (¡!). Ventuari a su vez era por Clarín, viejo rival de Travieso.

 

 

La victoria de Veneno II en dicha copa, correspondió a la Jornada Extraordinaria a beneficio  del Comité Olímpico Venezolano, a 29 días de la importante victoria de Seriote. Veneno II posiblemente pertenecía a la primera camada criada por Don Enrique, allá por 1939 en el inicio del HARAS LA RINCONADA, predios de la hacienda del mismo nombre, extensas 542 hectáreas y lugar donde hoy se sitúa el máximo coso capitalino, al cual se ha venido homenajeando en el ya esperado “Viernes Hípico con Fred”, motivo de los 50 años del inicio oficial de su actividad, y sus 51 temporadas ininterrumpidas.

 

Con la herencia hípica de Don MANUEL VICENTE LANDER GALLEGOS, cuya caballeriza en los años 20, se ubicaba de Barcenas a Río y cuyo mejor caballo posiblemente haya sido Curly Locks, inició Don Enrique, el desarrollo de la crianza del Caballo de Carreras en Venezuela, muy dentro de las posibilidades, pero sin escatimar gastos ni esfuerzos. La aplicación de mejores técnicas y la puesta en práctica de sus observaciones en otras latitudes, dieron al traste con un purasangre nativo de mejor calidad, capaz de enfrentar y vencer al importado; BURLESCO fue su mayor pilar.

 

Su primer padrillo importante en la cría de media-sangres, -su fase inicial-, fue justamente TRAVIESO, padre de Veneno II, siendo un hijo de Alliance (¿?), padrillo éste cuya historia por estos lados del mundo se remonta al momento en que George V, Rey de Inglaterra, lo obsequia al Primer Mandatario peruano, Sr. Augusto Leguía. Travieso fue buen caballo en El Paraíso de los años 30.

 

 

Veneno II, Campeón Mestizo esa temporada con bs. 20.880,50; fue conducido por el recién fenecido caballero LAFFIT PINCAY, como es sabido, padre del Junior Pincay, estrella mundial del látigo. Don Laffit fue homenajeado -post mortem- en la Gala Hípica  reciente, portando el Campeonato de Jinetes su nombre, junto al de MILTON BARRA y FÉLIX GARCÍA, y se recordará este domingo como el jinete ganador del II Clásico Simón Bolívar con Aguafiestas y 15 años después (1962), el II Internacional Simón Bolívar con Primordial.

 

Volviendo a la Copa del “Caballo de Guerra”, Veneno II llevó 55 Kgs. y marcó 69 segundos y 3/5 para la distancia, muy lejos del récord de pista del alazán argentino Normal, un seisañero por Tresiete que  registró  62.2 en 1944, y aún de la marca para nativos de Burlesco: 63.4, desde 1937. El correspondiente a Mestizos lo conservaba desde 1943 el ejemplar Broche de Oro (también líder en 1100 y 1200 mts.) con crono de 66 exactos.

 

Escoltó a la yegua Guaricha (por El 33) a 2 cuerpos, con Frijolito (por el stayer Lanzalibre) a un cuerpo de ésta, montado por Francisco “Pancho” Gómez y otorgándole 4 Kgs. (57-53). ¿La madre de Veneno II?, criolla simplemente. Todos mestizos pero con jinetes extranjeros.

 

Esa temporada concluyó el 23 de febrero de 1947 y en su última jornada participó Veneno II (1ra. carrera/4to. de Sebucán, ganador ese año de la Copa A.H. Cipriani) y en la del cierre, Copa Clausura, lo hizo Grano de Oro (8vo y último de Stromboli), finalizando así la campaña de este noble castrado irlandés. Poco después sería negociado para el Hipódromo Nacional.

 

Al año siguiente se pauta esta prueba como Copa “Caballo de Guerra”, sobre la misma distancia (1000 mts.), pero menor escala en los premios: 15 %. Triunfa la zaina tresañera TOTY, hija del tordillo Blacas, PSC del Sindicato Corozal. Había nacido éste en Francia en 1935 y fondo le dejaba a la zainita de idénticos propietarios, a través de Biribí (Fr.-1923, por Rabelais en La Bidouza, por Chouberski –abuelo paterno de   Ksar-.). De la madre de Toty sólo conocemos su nombre: La Conga.

 

Toty recibe 5 Kgs. de Frijolito (con Leoncio “León” Padilla) y lo vence por 2 cuerpos; luego la otra hembra: Guaricha, con el aprendiz Gonzalo Bernal. En ésta carrera, abriendo la jornada, se registró 68.4 para la distancia. Sobre el sillín “Pancho” Gómez y en la preparación el “Bejuco” Juan Franco. Curioso que en la siguiente victoria de Toty –únicas del año-, venció a Tapatapa II (PSC hija de la súper campeona Tapatapa) montada por Chapellín, varias veces victorioso en clásicos con ésta. Toty también superó allí a Veneno II, ganador de la edición anterior de la Copa “Del Caballo de Guerra” y montado por “Pancho” Gómez,  que de las 15 actuaciones de Toty ese año, la condujo sólo en la escuálida carrera selectiva que se le presentó en bandeja como ninguna otra.

 

Es de hacer notar que se realizaban carreras abiertas para nativos PSC, Mediasangres y Mestizos y ésta se corrió 2 semanas posterior a la victoria de Alfredo París, esta vez en su dualidad de Propietario-Entrenador, con el caballo argentino de 4 años, Aguafiestas, invalorable sangre de Rock Sand como hijo de Pisaverde a través del gran Congreve (hermano paterno de Seriote, primer ganador del Simón Bolívar) ¿Jinete de Aguafiestas?, LAFFIT PINCAY.

 

Toty obtuvo esa temporada bs. 20.040,30; liderando el renglón mestizo, pero con posición 9 en elite de 26 nativos que actuaron ese año, 20 de ellos purasangres. Lideró Artillero sobre Burlón, ambos por el importante semental y legendario BURLESCO, pilar de la cría de Don Enrique Lander y cuya escultura podrán apreciar, una vez más, los asistentes este domingo 25 a los predios del Hipódromo La Rinconada, motivo de la 64ta edición de nuestro máximo evento hípico: Gran Premio Clásico Internacional Simón Bolívar, honor al Padre de la Patria y cuyo roce con las carreras las recoge el Lic. Juan Carlos Rodríguez Oletta en esta misma página, sección trabajos especiales.

 

 

¿Cuántas veces se corrió esta Copa “Caballo de Guerra”, antes y después?; para 1951 ya no estaba en programa. En el Stud Book de Venezuela se encuentra la respuesta, es necesario para nuestro acervo el compilar ésta y tantas otras que se diluyen con el tiempo y que se apagan con la voz de esos viejos hípicos que nos dejan, invalorables figuras de la hípica como el Dr. LEOPOLDO LARRAZÁBAL y el astro LAFFIT PINCAY padre.