Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Casanova

(Ven, 1967, Hyland Jet en Triguera por Coffee Money)

Por Juan Macedo

 

La historia del castaño Casanova se remonta a la mitad de la década de 1950, cuando el crack inglés Hylander vio nacer su primera producción, donde destacó un poderoso potrillo, hijo de Celere, que sus criadores tenían en gran concepto. Luego de ser registrado en el Studbook como Hyland Jet, el destino le jugó una mala pasada con una lesión que le impidió cumplir campaña pistera y truncar los sueños de gloria de sus allegados. A sabiendas de su gran pedigree (corroborado con el mismo cruce a través de Hycele y Celerina, ganadoras clásicas) decidieron darle una oportunidad en la cría, algo inédito en la cría nacional de la época (un semental nacional sin campaña pistera). Luego de varias producciones (pequeñas, por cierto), el 15 de febrero del año 1967 en el Haras La Parcela nació Casanova, producto de los amores con la norteamericana Triguera.

 

Adquirido por el Sr. Antonio Capellania para lucir la chaquetilla azul, blanco y vino tinto del Stud Los Iruñacos, fue enviado a la cuadra del entrenador Vittorio Catanese para que se encargara de su doma y entrenamiento, demostrando mucha precocidad desde el inicio. Debutó el 29 de junio de 1969 en recorrido de 800 metros, en la primera carrera para potros de dos años, que resultó muy pareja desde la partida con Casanova en punta, pero siempre controlando el acoso insistente de Capuchino y Carabobo, hasta cruzar la meta en ganancia con ventaja de 1 ¼ cuerpos con la monta del estelar Balsamino Moreira, agenciando crono de 46”1.

 

 

Un mes después, igualmente en 800 metros, Casanova nuevamente demostró su valentía al contener a Pav-Ne por apenas pescuezo de ventaja parando el teletimer en 46” exactos. Pero en los 1100 metros Casanova no fue el mismo, figurando quinto a 7 cuerpos de Pav-Ne. El 10 de octubre el nieto de Hylander participó en el kilómetro de la Copa Albert H. Cipriani donde nuevamente se mostró imponente al sacar 3 cuerpos de ventaja sobre Caribe agenciando tiempo de 59”4. El 2 de noviembre era de los favoritos para el Clásico Antonio José de Sucre, pero sufrió algunos tropiezos y nunca fue enemigo en esa carrera que se adjudicó Sharif.

 

Cuando se escenificó la Polla de Criadores, el precoz Casanova corrió de forma diferente, desde el cuarto lugar mientras Chantero, Papillón y West peleaban el primer lugar, cuando Papillón intentó irse definitivamente a la punta en los terrenos de los 700 metros finales, Casanova desplazó por fuera y de un viaje pasó a ocupar la primera posición y se desprendió en los últimos metros para terminar con holgada ventaja de 6 cuerpos sobre Caribe, dejando 88"2 para el recorrido de 1400 metros y así consagrarse como uno de los mejores potros de dos años. Tres semanas después participó en los decisivos siete furlones del Clásico Comparación, pero en esta ocasión tuvo que conformarse con el quinto lugar apenas a 2 ½ cuerpos de Pav-Ne.

 

Ya como tresañero, Casanova participó en la milla del Clásico Inauguración Francisco de Miranda fracasando ruidosamente a 12 cuerpos de Pav-Ne. Una lesión lo saca de las pistas por cinco meses, reapareciendo el 6 de junio de 1970 con su jinete oficial Balsamino Moreira ante el lote común (Serie E para criollos) donde batió a Torbellino con 1 ¾ cuerpos de ventaja y crono de 78”3 para los 1300 metros. Tres semanas después, subido de lote, triunfó con 2 ¼ cuerpos sobre Caramacate, parando los relojes en 87”3 para los siete furlones. A la semana siguiente en el corto recorrido de 1100 metros no pudo con Samaris quedando a 1 ½ cuerpos.

 

Para los hípicos de la época, fue una verdadera sorpresa ver a Casanova inscrito en la milla y media del Clásico República de Venezuela (tercer paso de la triple corona venezolana). A pesar que el veloz hijo de Hyland Jet contaba para el momento con 6 triunfos (todos en recorridos cortos, máximo hasta 1400 metros) y sólo había corrido en una ocasión en la milla sin suerte. En una de las tertulias hípicas que tuve con mi padre, él siempre pensó que Casanova fue inscrito con la “malévola” intención de acabar con las aspiraciones de El Peñón para completar las tres joyas de la triple corona. De ser cierto, entonces Balsamino Moreira y Vittorio Catanesemataron dos pájaros de un solo tiro”. Aconteció que el sorprendente Casanova dejó atrás a El Peñón y en la recta final se limitó a contener a Pav-Ne, cruzando la meta con ventaja de 2 ¾ cuerpos y cronometrando 154”2 para el exigente recorrido.

 

 

El domingo 2 de agosto se disputó el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación en 1800 metros y Casanova demostró que su victoria anterior no fue obra de la casualidad (así pensaba el público apostador, incluyendo mi padre, ya que el entrenado de Vittorio Catanese era cotizado por debajo de otros 3 participantes) y en un final de antología, resistiendo con gallardía el fuerte acoso de Pav-Ne a todo lo largo de los 300 metros finales, consiguió cruzar el disco en ganancia con cabeza de ventaja, en una conducción imponente de "El Monstruo" Gustavo Ávila quien había conducido a Pav-Ne en sus 4 anteriores compromisos. De esa manera, la victoria para “El Monstruo" tuvo un sabor especial.

 

 

La novena victoria de Casanova fue el 10 de octubre ante el máximo lote para criollos (Serie A), donde superó a atropellador Arrecife por apenas cabeza de ventaja agenciando 86”2 para los 1400 metros. Ante el mismo lote, pero en 1800 metros, fracasó inexplicablemente al quedar sexto a 17 cuerpos del rendidor Jaque Mate y luego el 8 de noviembre en el Clásico Cría Nacional terminó muy lejos del ganador Canelo. Cerró el año figurando sexto a 7 cuerpos de su compañero de cuadra Donkaster.

 

 

El hijo de Triguera inició su campaña como cuatroañero el 8 de enero de 1971 con la monta de Juan Eduardo Cruz figurando quinto a 7 cuerpos de Don Luis, pero las lesiones hicieron crisis y no fue hasta finales de octubre cuando reapareció, pero no quedaba ni la sombra del potro de hace un año. Fueron seis actuaciones que quedaran en el olvido. Nuevamente las lesiones lo sacaron del ruedo capitalino por casi un año, reapareciendo el 19 de noviembre de 1972 bajo los cuidados de Juan Evangelista Lander y con la monta de Ricardo Ferrer ante los importados de la octava serie, pero el caballo simplemente no quería correr. A pesar de ello siguió en campaña acumulando fracasos que finalmente opacaron lo que fue su brillante campaña.

 

Casanova cerró su vida pistera con un total de 36 actuaciones en las cuales triunfo en 9 ocasiones, además de un segundo lugar y 3 quintos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 503.839. No tenemos información de lo que sucedió con este noble purasangre luego de abandonar el hipódromo. Pero su extraordinaria campaña a los 2 y 3 años lo hace merecedor de un lugar en nuestra historia hípica.

 

Fuentes: Sr. Jaime Casas A., Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 31 de julio de 2020

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