Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

El Aventurero

(Ven, 1973, Gay Glory en Trip Home por Rough’n Tumble)

Por Juan Macedo

 

El Aventurero fue un enorme castaño que rondaba los 500 ks, que nació el 20 de febrero de 1973 en el Haras El Recreo, que fue adquirido en subasta por la cantidad de 170.000 bolívares para correr los colores verdes y dorados del stud Los Aventureros, y durante toda su campaña fue entrenado bajo la tutela de Don Vittorio Catanese.

 

El 17 de agosto de 1975 hace su debut con Ángel Francisco Parra en una carrera de 800 metros y lo hace de manera triunfal, aventajando a Juan Parranda. Su siguiente actuación fue al mes y se produjo en la Copa Hipódromo de Valencia, en la que tuvo tropiezos y, no obstante, apenas perdió desde el tercer lugar a pescuezo de Pretor y Lavandín. Participó con “El Diablo” Parra en el Clásico Albert H. Cipriani el 19 de octubre y tomó amplio desquite al ganar por tres cuerpos sobre Niso en 1200 metros que recorrió en un extraordinario (para la época) 72”2. El 9 de noviembre en el marco de los 1300 metros del Clásico Antonio José de Sucre, una carrera extraordinaria que resultó una batalla inolvidable con Lavandín, ganador por una cabeza.

 

El 21 de diciembre cerró su campaña como dosañero, consagrándose como el mejor exponente de su generación al batir en poderosa atropellada por 4 cuerpos y medio a Niso y Lavandín en el Clásico Comparación, agenciando 85” para los 1400 metros. De manera que, casi desde su estreno, El Aventurero ha sido un caballo clásico y en esa situación los caballos se ven obligados a dar toda su capacidad y más tarde sobrevienen las lesiones porque se emplea al máximo y no da cuartel.

 

El 4 de enero de 1976 El Aventurero estaba anotado en el Clásico Inauguración Francisco de Miranda, el cual fue diferido (junto con el resto del programa) como consecuencia de un serio brote de gripe. El Aventurero no pudo librarse de esa gripe y se dijo, entonces, que era uno de los más afectados. No pudo correr, finalmente, el Clásico Inauguración, y apenas reapareció en el Clásico Gobernador del Distrito Federal, donde tuvo su primer fracaso como pistero al quedar cuarto, sin ser enemigo, a siete cuerpos de El Pañuelo. Reaparece el 21 de marzo en la Copa Antonio Cuadrado para ocupar el sexto lugar a nueve cuerpos del veloz Níquero y participa en el Gran Premio Selección de Fedeharas sufriendo otra derrota, esta vez cuarto a ocho cuerpos de Sendero.

 

No es sino el 4 de abril cuando logra retomar la ruta del triunfo al derrotar a Lavandín apenas por medio cuerpo en una carrera común escenificada en 1800 metros donde agenció 116" exactos. Ya en la Triple Corona, cae derrotado en el Clásico José Antonio Paéz por Pretor y Lavandín desde el quinto lugar a tres cuerpos, tras esa derrota se le detecta la lesión que marcaría luego un éxito rotundo para la ciencia veterinaria y el Dr. Eduardo Larrazabal Eduardo.

 

 

Luego de su regreso el 9 de enero de 1977 cuando derrotó fácilmente a Long Play con ventaja de 2 cuerpos y medio y agenciando 99"2 para los 1600 metros, a las tres semanas obtiene un triunfo emocionante por cabeza sobre Doble R en el Clásico Burlesco con Ángel Francisco Parra agenciando 99”1 para la clásica milla y se mantiene ganador al derrotar a Níquero en el lote común, con lo cual recuperó a pleno su prestigio. Vuelve al lote selectivo participando en el Clásico José María Vargas, fracasando desde el quinto lugar a siete cuerpos de Victorioso y con Gustavo Ávila figura cuarto a quince cuerpos de Niso en el Clásico Presidente de la República. Un reposo lo aleja de las pistas y lo vemos anotado en el Gran Premio Simón Bolívar con Balsamino Moreira, carrera en la que obtiene un meritorio tercer lugar a nueve cuerpos de Arturo B y Doble R.

 

 

Ya con cinco años a cuestas, pero pasando por un buen momento, el hijo de Gay Glory obtiene un buen tercer lugar a menos de un cuerpo de Bregador en el Clásico Burlesco, para luego el 12 de marzo de 1978 desquitarse de Bregador y El Isiro en buena lid el Clásico José María Vargas por medio cuerpo, conducido de manera magistral por Ricardo Ferrer y agenciando 130”3 para los dos kilómetros. Repite exitosamente a las dos semanas y de manera dramática en los 2000 metros de la Copa Carlos Morales, agenciando 130”. El Isiro toma las riendas de la población madura de La Rinconada y derrota de manera aplastante al pupilo de Catanese por 17 cuerpos en el Clásico Batalla de Carabobo-Día del Ejército. El 22 de julio llega tercero nuevamente detrás de El Isiro en la Copa La Fusta y se mantiene participando en otras carreras comunes hasta que es retirado de la pista caraqueña, concluyendo su campaña con 10 triunfos, 2 segundos, 5 terceros, 5 cuartos y 3 quintos en un total de 36 actuaciones, generando para sus dueños la cantidad de Bs. 1.108.130. Fue enviado al Hipódromo de La Limpia donde tuvo una fructifera campaña en 1979, ganando a ejemplares de la talla de Naviero, Rule, Ventarrón y Licencioso, bajo el entrenamiento de Rossi Belmonte. Fue probado en la reproducción, pero sin llegar a destacar.

 

 

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Agustín Pérez, Sr. Héctor Añez Leal (Foto de La Limpia)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 13 de Abril de 2006

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados