Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

La Alcaparra

(Ven, 1993, Inland Voyager en Palate por Ack Ack)

Por Juan Macedo

 

Cada corredor mantiene un lugar privilegiado en la historia de las carreras de caballos, sin embargo algunos de esos ejemplares llegan de una manera especial al corazón de los aficionados y con mucho gusto los adoptamos como nuestros héroes cuando emergen a lo más alto de forma inesperada deleitándonos con sus grandes triunfos, ese es el caso de La Alcaparra, una zaina nacida el 24 de marzo de 1993 en las verdes praderas del Haras La Quebrada del Dr. Rafael María Branger Ruttman, Adquirida por los colores azul turquesa y negro del Stud Irmillón para ser cuidada y entrenada por Julio Ayala Enrique Coronil.

 

La Alcaparra debutó en el Hipódromo La Rinconada el 16 de septiembre de 1995 en recorrido de 1100 metros con la monta de Germán González, ocupando el segundo lugar a 2 ¾ cuerpos de Bendita. Tres semanas después “rompe el maiden” con Juan A. Farfán up superando con ventaja de 7 ¾ cuerpos a Bliss, agenciando 85”4 para los 1400 metros.

 

El 28 de octubre participó en su primera carrera selectiva, los 1400 metros del Clásico Edgar Ganteaume, donde sufre una serie de tropiezos que impidieron una mejor figuración, quedando quinta a 17 cuerpos de la líder de esa generación Bonne Femme. Pero todo cambia drásticamente cuando Julio Ayala busca a Juan Vicente Tovar para montar a la hija de Inland Voyager en la Copa Peggy Azqueta, respondiendo en forma sensacional para derrotar a Bonne Femme por 1 ¼ cuerpos en tiempo de 83”4 para los siete furlones. El campeonato se decide en el Clásico Ciudad de Caracas, cuando Bonne Femme se reivindica y La Alcaparra tiene que conformarse con el cuarto lugar en la pizarra electrónica del Hipódromo La Rinconada.

 

Nuevamente La Alcaparra y Bonne Femme se ven las caras, fue el 13 de enero de 1996 en el marco del Clásico Andrés Bello donde la Campeona Dosañera derrota a nuestra homenajeada con ventaja de 2 ¾ cuerpos, pero Tovar y La Alcaparra toman venganza en la Copa Blondy donde prácticamente jugueteó con Bonne Femme sacándole 3 ¾ cuerpos y agenciando 78”1 para los 1300 metros. El 24 de febrero la irreverente Bendita duerme al lote que participó en los 1500 metros de la Copa Gustavo Ávila y sorprende por pescuezo a La Alcaparra.

 

Esa derrota motiva a la búsqueda de otras estrategias que incluyen a un nuevo jockey, buscando los servicios de Ángel Alciro Castillo que aceptó gustosamente conducir a la nieta de Ack Ack en el Clásico Congreso de la República, donde derrotó sensacionalmente por ½ cuerpo a Bonne Femme dejando marca de 97”1 para la milla. Esta victoria no fue obra de la casualidad, ya que el 9 de abril La Alcaparra aplasta literalmente a Bonne Femme en la Copa Miss Marena, donde la supera con ventaja de seis cuerpos y en un inmejorable 96” para los ocho furlones.

 

Preparada la mesa para dar inicio a la Triple Corona para potrancas, el 12 de mayo se dio la partida del Clásico Hipódromo La Rinconada con La Alcaparra luciendo nuevos colores (plateado y vino tinto del Stud The Deer, de la Dra. Andreína Basso y Julio Ayala) como principal aspirante, pero Bonne Femme saca a relucir su calidad y se crece en la punta, pasando la raya con 5 ¾ cuerpos de ventaja. Pero La Alcaparra mostró su superioridad en las otras dos joyas, ya que aventajó por 5 ¼ cuerpos a Bonne Femme en los dos kilómetros del Clásico Prensa Hípica Nacional que registró 129”, mientras que la media milla del Clásico General Joaquín Crespo los recorrió en 154” derrotando fácilmente al lote que enfrentó, siempre con Ángel Alciro Castillo en sus lomos.

 

 

Reapareció el 24 de agosto en el máximo lote común, derrotando nuevamente a Bonne Femme por 2 ¼ cuerpos y tiempo de 113”4 para los 1800 metros, preparando el terreno para el Gran Premio Unicría que se desarrolló en 2000 metros y la nieta de Roberto galopó a su antojo recorriéndolo en 127”1 y superando a Bonne Femme con ventaja de 6 ¼ largos. Sigue la racha triunfal adjudicándose el Clásico Burlesco en tiempo de 125” para los dos kilómetros, preparando el terreno para el Magno evento de nuestro hipismo.

 

 

Y fue el 5 de noviembre cuando enfrentó a los machos en los  2400 metros del Gran Premio Clásico Simón Bolívar, donde realizó una gran carrera pero fue aventajada por 5 ½ cuerpos por el crack El Gran Sol, que era invencible en ese recorrido. Fue nominada y elegida, junto a Citation Five, para representar a Venezuela en el Clásico Internacional del Caribe que se escenificó en el Hipódromo El Nuevo Comandante en Canóvanas, Puerto Rico, pero en la partida de esa prueba hizo un extraño y su jinete Ángel Alciro Castillo casi se cae, perdiendo toda oportunidad ganadora, ocupando un magro sexto lugar de la panameña Angelical.

 

La Alcaparra regresa a Venezuela y reaparece el 16 de febrero contra el máximo lote contando con la conducción del entonces aprendiz Javier José Castellano, quien la lleva a la victoria fácilmente por 4 ½ cuerpos de ventaja sobre Iracín, agenciando 121” para los 1900 metros. Al mes vuelve a enfrentar al mismo lote, esta vez con el aprendiz José D. Torres pero fracasa ruidosamente ocupando el séptimo lugar a 8 cuerpos de Raizel, una prueba clara que no era la misma.

 

El 29 de marzo reaparece en la onda selectiva, el Clásico Gustavo J. Sanabria, y con su jockey Ángel Alciro Castillo pero la zaina Mariawaleska se adosó a la baranda interior para dominar en buena lid a la doblecoronada con margen de 3 ½ cuerpos. Pero aún había fe en su calidad y fue inscrita en la milla y media del Clásico Presidente de La República, carrera donde figuró cuarta a 6 ½ cuerpos del tordillo Astur.

 

Un descanso de cinco meses debido a una lesión la aleja del ruedo capitalino, reapareciendo el 14 de septiembre con Richard Bracho up en los 1800 metros de la Copa Fetrahípica cargando 58 kilogramos encima, luchando toda la carrera para quedar segunda a 1 ¾ cuerpos de Come On Honey. Fue inscrita en el Clásico Burlesco, buscando su segundo triunfo, el 4 de octubre pero simplemente no pudo, quedando en el cuarto puesto a 7 ¼ cuerpos de Magic Wheels. Las lesiones hicieron crisis y sus propietarios decidieron retirarla de las pistas venezolanas.

 

De esa manera La Alcaparra completó una campaña de 23 actuaciones (sin tomar en cuenta su carrera en Puerto Rico) donde obtuvo 11 triunfos, además de 7 segundos y 3 cuartos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 42.404.621.

 

El Sr. Oscar Herrera, habían negociado a la hija de Inland Voyager y la enviaron a los Estados Unidos para ser servida por Roy, un hijo de Fappiano que se inicio en Chile, donde dejó al menos 41 ganadores clásicos (7 campeones) y arrasó con las estadísticas, lo que promovió su readquisición para los Estados Unidos por el Darby Dan Farm y que en ese momento estaba a $10.000 el salto. Ese producto nació el año 1999, importado en vientre, en el Haras El Prado, Colombia, de donde es oriundo su propietario, y fue registrado con el nombre de Royal Crown, pero no llegó a correr. El Sr. Herrera tuvo problemas económicos, así que La Alcaparra fue adquirida por el Sr. Camilo Álvarez  para el Haras Los Ceibales donde murió en un accidente el año 2006, pero dejó otra hija, Luna (por Smithson Valley) ganadora en Panamá.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Diario El Nacional, Sr. William Fernando Yarce, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de enero de 2008

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