Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Trinycarol

(Ven, 1979, Velvet Cap en Ormera por Falerno II)

Por Juan Macedo

Hablar de grandes ejemplares es hablar de Trinycarol ejemplar que quedó marcada por la historia hípica local, debido al gran espectáculo que brindaba en cada una de sus actuaciones y la cantidad de proezas conquistadas en la pista de La Rinconada. Nació el 18 de febrero de 1979 en el desaparecido Haras Karen Sissy de José "Pepe" Sahagún, descendiente del Irlandés Velvet Cap en la Uruguaya Ormera (baluarte de la familia 14, la misma de los campeones Prófugo, Four Clubs, Debonair Prince, The Queen, Randy, Magic Star y Jib Dancer). Representó las sedas azules con franjas blancas y rojas del Stud Lusán del Sr. José Domingo Santander y estuvo bajo el entrenamiento del retirado Giovanni Contini.

Campeona desde el inicio hasta el final, a sus dos años debutó un 20 de septiembre de 1981 en 1200 metros con la monta de Jesús Delgado, llegando tercera a 19 cuerpos de Comice, pero a las dos semanas con Juan Vicente Tovar obtuvo su primer triunfo por un margen de 20 cuerpos (récord de ventaja para un dosañero que luego compartió con Miss Marena que lo hizo en 1993) sobre Castelmola agenciando 80"3 para los 1300 metros. El 20 de octubre participa en el Clásico Edgar Ganteaume y cae derrotada ante la velocista Bet In Time por tres cuerpos y medio, para despues adjudicarse el Clásico Ciudad de Caracas con la monta del finado Juan Vicente Tovar en tiempo de 86"1 para el recorrido de 1.400 mts, desde ese momento la nieta de Major Portion dejó a las claras que sería fuerte enemiga en los grandes eventos del calendario hípico local del próximo año.

En el primer semestre de 1982, Trinycarol siempre demostró una gran capacidad locomotora, hecho que dio a entender en el Gran Premio Selección de Fedeharas y los clásicos Hipódromo La Rinconada y Joaquín Crespo, fallando en el segundo tramo de la Triple corona para potrancas con un discreto quinto lugar detrás de Comice, Invested Gail y Florange. El Clásico Día de la Armada representa un hito importante en la historia de esta multicampeona ya que es el primer evento clásico generacional y Juan Vicente Tovar tiene que decidir entre Val Fleurie y la hija de Velvet Cap. Decide por Val Fleurie y derrota por escaso margen a la campeona agenciando 126"3 para los 2000 m. Esta representó la primera carrera de Trinycarol con la monta de Balsamino Moreira. Siguiente a esta carrera obtiene el segundo puesto detrás de Invested Gail en el Clásico Andrés Eloy Blanco, donde la ganadora dejó 98" para la clásica milla. Esta fue la ultima derrota de Trinycarol en Venezuela.

A partir de ese momento, un verdadero arrase fue lo que hizo Trinycarol, humillando a los ejemplares machos a los cuales se enfrentó, entre los eventos que ganó en 1982 podemos mencionar la Copa de Oro, el Gran Premio Clásico Simón Bolívar (considerándose su bolsa una de las más altas en todo el mundo, como decir hoy la Copa del Mundo de Dubai, recordando que en 1981, Bill Shoemaker se convirtió en el primer jinete en ganar una carrera de un millón de dólares, al imponer a John Henry en el Arlington Million y el de Trinycarol, tuvo bolsa de US$581.395,35), además de los Clásicos Cría Nacional, Fuerza Aérea Venezolana, Gustavo J. Sanabria, e Instituto Nacional de Hipódromos contra las de su sexo. De esta forma obtiene el titulo de Yegua y Caballo del Año de esa temporada.

Sin conocer la derrota, logra la misma hazaña en 1.983 cuando obtiene victoria en los Clásicos José María Vargas, John Boulton, Andrés Bello (donde dejó récord de pista para los 3000 m. de 193"4, aún vigente), Periodistas Hípicos, Presidente de la República (clásico recordado por todos, un final dramático entre Tajoreal, Ristre y Trinycarol, cuando parecía perdida) y Fuerzas Armadas, que representó su última carrera en Venezuela y donde impuso su autoridad para sacar ventaja de 25 cuerpos sobre Pikolary, agenciando un tiempo de 210"2 para los 3200 m. sin nunca ser exigida por su jinete Balsamino Moreira. En resumen obtuvo 18 triunfos en 24 salidas, con tres segundos y un tercero, para un total acumulado de Bs. 11.354.790, equivalente a US$2.640.388, suficiente para ser la Líder Mundial del Dinero.

De ésta forma la yegua nacida y criada en el Haras Karen Sissy preparó sus maletas rumbo a Estados Unidos de América para continuar campaña bajo el entrenamiento de D. Wayne Lukas, tras una negociación millonaria de sus propietarios con Eugene Klein por la mitad de la yegua. El sábado 24 de septiembre de 1983, Trinycarol debutó en USA, especificamente en Belmont Park, cerraba como la principal favorita (3 a 5 en la pizarra), pero nunca fue capaz y llegó quinta (y última) a 28 cuerpos de la ganadora Soft Morning. La condujo Balsamino Moreira en 2000 metros. Corrió cuatro veces más sin demostrar de lo que era capaz, su mejor carrera fue en el Hipódromo de Del Mar, un cuarto de la argentina Taranta en el June Darling S. de 1984 con la monta de Eddie Delahoussaye. Fueron cinco salidas infructuosas donde acumuló apenas US$4,004. Sú único triunfo (simbólico) fue que, con su debut, se formalizará el Liderato a nivel mundial de premios producidos para las yeguas, record que un año despues fue superado por All Along. Al pasar a la reproducción, desarrolló un síndrome de abortos, no se adaptó al clima y tuvo descendencia en cuatro ocasiones.

Hubo interés en recuperarla para Venezuela, a través de Jorge Luis Escobar, pero el precio de reserva alcanzó US$120.000. Otro intento fallido tuvo lugar cuando se realizaba la subasta que marcó el retiro de Klein, pero la yegua abortó ese día. Luego pasó al haras de Stanley Peter, cambió de propietarios en par de ocasiones, hasta que fue readquirida en US$6,000 para el Haras Vista Hermosa, anteriormente Los Samanes, su cuna. Cuando la dejaron libre en el potrero, se acercó a un árbol de Samán y permaneció la tarde comiendo semillas, signo inequívoco del regreso a casa. En USA dejó a los ganadores Royal Six (por Saratoga Six, 2 y US$41.987) y Reload 'n Remount (por Mining, 2 y US$38.760).

Trinycarol murió el 22 de enero de 1999, debido a una complicación post parto en el Haras Vista Hermosa y representó una sensible baja para la cría. Dejó dos piezas criollas, ambas hembras, la selectiva Reina Carol y la ganadora Go Triny Go.

El Sr. Germán Estanga cordialmente nos cedió esta composición que le realizó a esta noble criolla:

Recuerdo gratamente aquella hermosa y sombreada tarde de domingo del año 1983, yo disfrutaba  mucho más de  las carreras que de cualquier otro espectáculo, eran mis inicios como visitante en el espectacular ovalo de coche cuna y forjador de grandes campeones de la fusta universal.

Recuerdo que a media tarde las banqueras se recogieron rápidamente hacia dentro del hipódromo y las tribunas de pronto se enmudecieron, de repente mire hacia la pista y apareció aquel hermosísimo animal cuya estampa y pelaje no lo he vuelto a ver jamás en cualquier otro animal desde aquel entonces, yo a mis escasos 11 años no entendía que pasaba y quien era aquel hermoso y brillante animal, cuyo pelo y crin parecían haber sido tratados con el mejor de los shampoos y perfumado con la mejor de las colonias.

Y la vi correr, verla correr era como ver una hermosa obra de arte, lo hacia con gracia y bello estilo, y galopaba dulcemente aventajando a sus contrincantes de ambos sexos con una facilidad y una forma indescriptible como flotando y elevándose ligeramente sobre la arena con pasos suaves, delicados y aventajados  y a partir de allí la vi ganar muchas copas, muchos clásicos, muchas selectivas, de una manera contundente y convincente como no lo he visto jamás.

La bella chaquetilla de su stud hacia juego con su impactante color castaño, y su jinete era como su mejor amigo, la conocía a la perfección difícilmente otro la hubiera conducido como solo el sabia hacerlo, compenetrándose con ella hasta parecer un solo ser.

Me entristecí mucho al verla partir hacia fríos hipódromos norteños donde tal vez no supo adaptarse, pero me alegre inmensamente al leer en las bellas y sabias paginas del doctor Macedo, que había vuelto al haras de su crianza donde al apenas llegar pareció haberlo reconocido y paso toda la tarde plácidamente comiendo ricas semillas bajo un hermoso samán.

¡Oh hermosa yegua no sabes cuanta alegría y admiración causaste en mi, bendita seas y cuando llegue al lugar de los sueños halla donde tu estas espero darte de comer de mi mano y acariciar tu bello rostro y tu bella crin.

Aun de vez en cuando resuena en mi emocionada alma la voz de aquel narrador entusiasta diciendo: "los galopó Trinycarol con Moreira"

 

Fuentes: Sr. Jaime Casas (Revista Hipódromo), Sr. Víctor Palma, Diario El Universal, Sr. Alfredo Plaza, Sr. Germán Estanga

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 08 de mayo de 2003

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