Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Volantín

(Ven, 1983. Gallardo II en Vrissis por Guapo)

Por Ricardo Maldonado

 

Para quien escribe estas líneas, empiezo diciendo que en mi memoria vivirá un caballo que derrochó coraje, guapeza y mucho pundonor. Haciendo el símil de aquellos grandes boxeadores que caídos supieron levantarse no una, sino dos veces, y hasta mas, muchas mas. Es por eso que se reseña la campaña de un ejemplar que regresó como el Ave Fénix y deleitó al buen aficionado hípico con sus proezas. Ahora, ¿Hasta dónde hubiera llegado?, ¿Qué tan lejos iba de no ser por las lesiones que lo atacaron una y otra vez? Nadie sabe, pero se sobrepuso y de qué manera; así pues, nos adentramos a contar la historia de un noble que nació en el año del Bicentenario de Simón Bolívar, en el Haras Anamar, allá en Yaracuy y bajo el cuido de Doña Peggy de Azqueta para la casaquilla del Stud Chivacoa.

 

Bautizado con el nombre de Volantín, hizo honor a su nombre cabalmente, ya que significa “Cometa” o como se dice en Venezuela, “Papagayo”, cosa con la que jugamos de niño y vuela tan alto como uno lo desee. Pues bien, el alazán perteneció a una generación excelsa, tan buena como la anterior, entre quienes se destacan Winton, Miss Vereda, Capaz, French Dancer, Epic War, Stage Door Ed, Aragonero y pare de contar. Comienza su andar pistero bajo el siempre efectivo entrenamiento del “CaimánDaniel Pérez, aunque su debut es poco afortunado, ya que se estrena llegando 8º a 21 cuerpos de Miura, en lote de potros perdedores con la monta del “NegroJesús Márquez.

 

Progresivamente iría mejorando el potro, ya que llegaría 5º de Verdinegro y con la monta del “SupercampeónJuan Vicente Tovar, luego entraría 3º a 6 cuerpos del rendidor Carlomagno, con Rubén Huerta (jinete con quien lograría sus primeras grandes victorias); cae en la posición de escolta a medio cuerpo de Delantero y cierra su campaña como dosañero con un triunfo de 2 cuerpos y medio sobre Ros Ken, con Tovar en la silla.

 

Ya como tresañero, el linajudo hijo de Gallardo II prosigue su racha triunfal al galopar al lote de ganadores de 1, con aplastante diferencia de 9 ¼ de cuerpos sobre Barsac. Pero eso no era todo, ya que en lote de ganadores de 2 repite su abrumadora victoria anterior, esta vez con 14 cuerpos sobre su escolta Presidiario y en largo por primera vez, con el “Negrito de San José” en el sillín agenciando un regular 115”1 para 1800 metros, lo que decía a las claras, que este ejemplar daría de qué hablar en los tiros de aliento. Ve cortada su racha de triunfos en su primera incursión en pruebas selectivas, en la Copa Hylander, al caer segundo por nariz de un buen potro entrenado por el “MusiúMillard Ziadie, llamado Brioso.

 

Regresa a los lotes comunes y llega otra vez segundo, esta vez a medio cuerpo de Adeje, rendidor caballo, pero vuelve a la senda del triunfo al superar al ya veterano Caigüire, por 2 ½ de cuerpos en, ¡Adivinen!, 1800 metros en un interesante 114” para ese tiro. No había duda que los recorridos largos le venían bien a Volantín. De allí iba a su primera prueba de fuego como lo era el Clásico José Antonio Páez, Primero de la Triple Corona, en la soleada tarde del Domingo 11 de Mayo de 1986; lamentablemente una mala partida acabaría con cualquier aspiración, nunca sería enemigo y apenas pudo para un 6º puesto a 9 cuerpos del ganador French Dancer, el campeón dosañero 1985.

 

Se reivindica de manera categórica en la especial Rómulo Francisco Méndez, con un triunfo sobre su compañero de crianza y cuadra Refino (el hermano completo del campeón Iraquí) por diferencia de 2 cuerpos y ¾ y –de nuevo– en tiro de 1800 metros y en 114”3 siempre con la conducción del “Multicampeón” Tovar. Va a los 2 kilómetros del 2º de la Triple Corona, el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría, en donde fracasa ruidosamente en una pista completamente anegada por el torrencial aguacero de aquél 1º de Junio y en carrera ganada por Epic War. La suerte le cambiaría para bien en un principio, ya que Tovar decide bajarse del hijo de Vrissis y se le asigna la monta al recordado Rubén Huerta, y vaya que las cosas le saldrían a pedir de boca, pues gana de manera fácil el Clásico República de Venezuela, 3º de la Triple Corona Nacional por 4 cuerpos sobre Genuine Dancer. Una vez más volvía el grande a imponer su autoridad.

 

 

Pero eso no quedaría allí, pues vuelve a tomar una racha triunfal, empezando por el Clásico Coproca, en la tarde del 10 de Agosto al derrotar sin atenuantes a su compañero de establo Winton, por 2 cuerpos y un cuarto con un modesto 127” para 2000 metros. No hay duda que su consagración vendría con el Clásico Copa de Oro, en aquel lluvioso Domingo 7 de Septiembre de 1986 y en donde juega con el lote que le salió al paso, pero no un lote cualquiera, ya que allí enfrentó a caballos como Giovanotto, Mantle (ganador de la edición anterior), la yegua Capaz, Genuine Dancer, Winton, Tío Cheo (el campeón de Maracaibo) y Hot Action (Campeón Dosañero 1984), entre otros. Volantín sacaría la bicoca de 9 cuerpos y ¼ a Winton, quien se mostró impotente ante la superioridad de su compañero quien agenció un discreto 154”2, para la milla y media.

 

 

La suerte le sería adversa en sus dos siguientes incursiones, primero fue en el Clásico Cavepro, al llegar 3º de Winton y luego repetiría posición el Domingo 5 de Octubre al volver a caer ante Winton quien de esta manera se desquitaba de sus 2 derrotas anteriores con la monta del “CampeónJuan Vicente Tovar. El conducido de Rubén Huerta, se mostró totalmente irreconocible en esas 2 carreras fracasando ante un rival al que había derrotado de manera fácil en sus 3 actuaciones previas. Días después vería truncada su aspiración de correr el Simón Bolívar al serle detectada una fractura del sesamoide de la mano izquierda que lo alejaría de las pistas el resto de la campaña 1986.

 

 

Luego de varios meses de reposo a raíz de esa severa lesión, Volantín regresa en la tarde del 26 de Julio de 1987 con un magro 6º lugar de Sindecir en el marco del Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación, ya con la monta de Rafael Bravo Gómez. Repiten la misma monta sin éxito con motivo del Clásico Cría Nacional ganado magistralmente por Aragonero y vuelve a llegar 6º el 16 de Agosto del 87. Retorna al lote común y en su distancia (1800 metros) en donde gana con la monta del “SupercampeónJuan Vicente Tovar, a Magic Show por mas de 7 cuerpos en un excelente 112”4 para la distancia, lo que dejaba listo al nieto de Guapo para los siguientes eventos clásicos.

 

Intentando reverdecer las viejas glorias de 1986, a Volantín se le regresa la monta de Rubén Huerta y es inscrito en la 8ª Edición del Clásico Copa de Oro de Venezuela, pero su suerte no fue la mejor, ya que llega 5º a 19 cuerpos de un irreverente Aragonero quien galopa de manera grosera la prueba y aplastaría a sus rivales de turno sin compasión. Después participaría por segundo año corrido en el Clásico Asociación Hípica de Propietarios y repite el 3er lugar del año anterior cayendo ante un atrevido Rayo Láser quien los duerme al ganarles de punta a punta. De allí va a participar en la polémica 42ª Edición del Gran Premio Simón Bolívar, en donde llega 4º a 7 cuerpos de Aragonero, ganador por vía reglamentaria a costa de Gallardete.

 

Le dan la monta al aprendiz Ender Jiménez para descargar kilos por participar en lote común (el máximo) y llega segundo de Clochard en tiro de 1900 metros. Vuelve Huerta a los lomos del consentido de Peggy Azqueta con motivo del Clásico Jockey Club de Venezuela, pero vuelve a fracasar ante Aragonero al llegar 6º y demostrando que no era el mismo que arrolló un año atrás. Aún así es inscrito 2 veces mas en el lote común, iniciando con un pobre 7º lugar a 7 cuerpos del rendidor Don Manolo y cierra su campaña como cuatroañero escoltando a Sindecir. Así termina un 1987 para el olvido, ya que el ejemplar no demostraba las credenciales que lo catalogaban como uno de los mejores de su generación.

 

Pero la providencia le tenía reservado algo bueno al noble del “Chivacoa”, ya que comienza su aventura como cincoañero en 1988, el año de su consagración, con un triunfo en el máximo lote sobre El Samán, sacando una diferencia de 6 cuerpos y en su distancia favorita: 1800 metros, agenciando un buen 113”1 y con la monta del aprendiz José Leonardo Verenzuela, jockey con el que lograría el grueso de sus grandes triunfos en ese 1988 que recién comenzaba para él. Grandes cosas le esperaban.

 

 

Lo llevan al Hipódromo Nacional de Valencia a participar en el Clásico Huracán Sí con la monta del “DiabloAngel Francisco Parra y consigue un gran triunfo sobre su compañero de establo Klaus con un interesante 113” para su distancia, la de 1800 metros. Vuelve a Caracas y se desquita de Clochard en lote común con Verenzuela up en un discreto 122”3 para 1900 metros. Le dan la monta al “JetDouglas Valiente (quien hacía campaña en los Estados Unidos) con motivo de los 2200 metros del Clásico José María Vargas, pero es sorprendido impunemente por un irreverente Guillermazo, quien los duerme y deja perplejos a propios y extraños. Volantín se conformaría con el placé, pero con la esperanza puesta en el Presidencial que se avecinaba.

 

La soleada tarde del Martes 19 de Abril de 1988 era el marco del Clásico Presidente de la República y allí el gran Daniel Pérez se la juega a por todas, ya que le da al novel José Leonardo Verenzuela la monta de Volantín. Para muchos era una temeridad, pero esa era una carta que tenía guardada bajo la manga, ya que después de pelear arduamente hasta los 1200 metros de recorrido, el alazán guapeo como pocos y les mete un galope de ¡12 Cuerpos! a Sindecir, su escolta inmediato. Verenzuela no hizo quedar mal a los allegados del Stud Chivacoa y respondió como los grandes, pues el campeón estaba de vuelta e iba en pos del sitial que le correspondía: el mas alto en el podio. Un muy discreto 154”4 era el tiempo agenciado por el hijo de Gallardo para 2400 metros.

 

 

Regresa a las pistas con motivo del Clásico Iraquí y todo queda en familia, ya que Volantín derrota a su gran rival Winton, en un final emocionante y en la distancia que mas triunfos le dio: 1800 metros, parando el teletimer en un modesto 115”4. Semanas más tarde participa en el Clásico Día del Ejército, y pierde de manera increíble ante su archirival Winton, quien se toma revancha de su derrota anterior y lo vence en buena lid.

 

 

 

Se venía el Clásico Fuerzas Armadas, en la nublada tarde del Martes 5 de Julio y en donde vendría la definitiva consagración de Volantín, ya que aplasta a sus contrincantes de manera contundente, sacando diferencia de ¡18 Cuerpos! sobre Vino Veritas, marcando la despedida de José Leonardo Verenzuela, quien se iba a probar suerte a los Hipódromos del Norte. Y vaya modo de despedirse, pocos lo hacen de manera tan categórica. Volantín ganó como el crack que siempre fue y prácticamente amarraba el título de caballo del año 1988, era el mejor, sin objeción. Un global de 210” fue el tiempo agenciado para los 3200 metros de la “Matacaballos”, la carrera mas larga del hipismo nacional.

 

 

El consentido de Daniel Pérez volvería a las canchas en la tarde del Sábado 13 de Agosto en donde se venía el Clásico Cría Nacional, en el cual participaría por segundo año corrido. Ya con la monta del “MudoJesús Rodríguez, dada la ida de Verenzuela al norte, el alazán llega segundo de Epic Barre y superando a Aragonero, Don Rey, Winton y Gran Edward, en una auténtica carrera de campeones. El “Negrito de San JoséJuan Vicente Tovar, regresaría a los lomos del nieto de Guapo en el marco de la 9ª Edición del Clásico Copa de Oro de Venezuela, y allí vuelve a dominar cómodamente a sus rivales de turno dejando en la posición de escolta a su compañero de llave Don Rey marcando un mediocre 157”4 para los 2400 metros, pero suficientes para decirles a todos de una vez que era el Campeón de 1988 y que sobre él no había nadie que lo superara.

 

 

Tercera participación en el Clásico Asociación Hípica de Propietarios, otra vez con la monta del “MudoJesús Rodríguez, pero falla en esta ocasión al llegar sexto de un atrevido pero rendidor Cardelino quien se adjudica el evento ante la sorpresa de propios y extraños, superando al otro favorito de la carrera, Epic Barre, ante el cual no pudo tomar revancha en una carrera que había levantado muchas expectativas. Una nueva y severa lesión (similar a 1986, luego de la misma carrera) lo alejaría de las pistas de manera definitiva ya que no volvería a correr.

 

La perfomance como Cincoañero le daba el triple título de Campeón Fondista, Campeón Maduro y Caballo del Año 1988, un justo reconocimiento a quien se lo merecía, ya que cuando todos pensaban que Volantín no daba mas, el alazán regresaría como el Ave Fénix, como sólo los grandes lo saben hacer: corriendo y ganando sin discusión. Volantín terminaría con una campaña global de 39 salidas a la pista para 16 primeros, 7 segundos, 4 terceros, 1 cuarto, 2 quintos lugares y 9 veces fuera de la pizarra con notable producción en metálico de Bs. 9.270.120. Una campaña excelsa y de grandes satisfacciones para sus propietarios por parte de un caballo que nos brindó garra y firmeza.

 

 

Ya en la cría, fue a dar al Haras Anamar, tambien aprovechado por el Haras  Agua Miel, destacando por intermedio del campeón Sir Flier; los ganadores clásicos Paso Real, Rockefeller y Heart Karin; los selectivos Rey del SolSol de Amor Neptuno; además de los ganadores Vive La Reine, Aramis, La Guapa (madre de Paso Alegre y Paso Del Rey) , Mantuana, Guitarrero, Mint, Santisa, El Valiente, Guayacán, Aquarela, Anahí, Señorita Arantza, entre otros. Lamentablemente falleció el 23 de marzo de 2010, a los 27 años de edad, en las instalaciones de Haras Agua Miel, en el Estado Yaracuy, donde se mantenía activo en funciones como reproductor. Luego de haber servido su última yegua, Inédita, tras el salto, presentó problemas de inflamación de su miembro. Se estimó que por su avanzada edad, no respondió al tratamiento que se le realizó y terminó muriendo de un infarto.

 

 

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo, Sr. Jaime Casas, Sr. Gustavo Sansón (foto)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 10 de Agosto de 2006

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