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Anécdotas Hípicas Venezolanas
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Antonio Algarbe | ||
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Por Juan
Macedo | ||
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Sin dudas que Don
Antonio Algarbe Gallardo fue toda una figura popular, de dilatada y
amplia trayectoria en nuestro hipismo venezolano, sembrado desde su
llegada a |
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Ya como entrenador, debutó ganando con la yegua Tabaquerita en el Hipódromo de Rosario en 1931. En 1940
tenía que traer unos caballos a Venezuela y aprovechó la oportunidad para
conocer Caracas. Era la época de | ||
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Aceptó el ofrecimiento del Sr. Miguel Miranda para entrenar purasangres de carreras en Venezuela. Le dijo “le cuidaré sus caballos mientras veo como retornar a mi país”. Su primer triunfo en Venezuela fue con la yegua Rómbica, conducida por Manuel Suárez. En ese lote de ejemplares que recibió estaba Por Los Palos, del que se pensaba era un corredor sprinter, sin embargo, Algarbe consideró que se desenvolvería mejor en las distancias de aliento y de esa manera obtuvo dos veces el triunfo en el Clásico Fuerzas Armadas Nacionales y una vez el Presidente de la República. Con Stiletto ganó el Clásico Hipódromo Nacional de 1944 La historia lo registra como en preparador de Hylander, uno de los más grandes cracks de este hipismo, pasado y presente, y Don Antonio decía que “ése no era un caballo, era una máquina, tenía su genio, había que saberlo tratar, a veces no se podía entrenar, pero en un fenómeno en la cancha”. | ||
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Otros grandes corredores a su cuido como Kerflax (ganador del
Clásico Internacional Organización Sudamericana
de Fomento del Purasangre de Carreras),
Beaucaire, Challice, el uruguayo
Pincho y el inglés Gilleto. Comenta el
Ing. César Boscán "El sábado antes de la carrera se
comentaba en la cuadra el chance de Pincho y Gilleto en el
Clásico Internacional de las Américas. Se pensaba ganar
con Pincho y Gilleto se presentaba como un "outsider".
Simón Cornelio, capataz en la cuadra,
confiaba en ambos caballos. Las instrucciones de Pincho
fueron tomar la punta y esperar a los atropelladores. Con
Gilleto la situación era otra, un caballo muy lento
requería que su jinete no se cansara en mover al animal. Llegó
quinto en gran actuación. Creo que ninguno de nosotros pudo apreciar la
calidad de esta animal. En la cuadra se mantenía tumbado sobre la pared o
acostado debido a la lesión en el tendón que
tenía".. |
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Ya para 1986 los médicos le habían prohibido el exponerse a
emociones fuertes. No bajaba al paddock para
retratarse con sus caballos, aunque ganaran los clásicos más importantes.
Un día, el destino le jugó una mala pasada cuando un hijo suyo, también
llamado Antonio, fallecía de manera insólita. Todo el mundo
hípico se preocupó por Don Antonio, pero él supo sobreponerse al dolor y
continuó acompañándonos durante unas reuniones más, pero el 8 de febrero
de 1987 fallece, enlutando al hipismo venezolano. Algo de lo que podemos
estar seguros es que Don Antonio hubiese deseado morir en pleno
hipódromo, frente a la llegada, deleitándose de una tarde
hípica. |
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Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Ing. César
Boscán. | ||
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Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 16 de Enero de 2006 | ||