Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Caimán

(Arg, 1945, Full Sail en Ramilla por Diadochos)

Por Juan Macedo

 

Sin lugar a dudas, el castaño argentino Caimán fue el prototipo del crack por excelencia. Nació en Argentina en 19 de octubre de 1945. De potrillo, sin más fama de la de ser hijo de Full Sail, arribó al Hipódromo Nacional de El Paraíso con el nombre de Remesón, al que Don Alfredo Abilahoud le cambió por el nombre de Caimán. Fue un ejemplar de mediana alzada, tranquilo fuera de las pistas, pero que se transformaba al presentir la proximidad de la competencia.

 

 

Estrenó cancha con la preparación de Rafael Quiroga el 26 de junio de 1948 en carrera de 1000 metros (especial para potrillos de 2 años) por el Premio Radio Valera, triunfando sobre Araucano por medio cuerpo con la monta de Carlos Cruz y agenciando 62"3. Desde ese mismo instante pasó a ser uno de los ejemplares consentidos de la afición, hasta el punto que no dudaban en señalarlo como un caballo de garra, que mató pasiones, convirtiendose en un verdadero ídolo.

 

Ese año ganó un total de siete carreras incluyendo el Clásico Hipódromo Nacional medio cuerpo sobre el moro Sandokán en calidad de invicto y agenciando 101"1 para la milla, y su primera derrota fue al figurar tercero en el Clásico Simón Bolívar detrás de Hypocrite y tercero en el Clásico Clausura a pescuezo apenas de Siete Bravo y Banco, conducido esa vez por Luis Morón porque Carlos Cruz se hallaba en Chile, en una de las grandes competencias de la historia del hipismo de El Paraíso.

 

 

En el año 1949 ganó los Clásicos Inauguración (derrotando por un cuerpo a Charm y agenciando 99"2 para la milla), De los Sprinters (derrotando a Araucano), Junta Militar de Gobierno (dejó récord de 153”1 para 2400 metros, el 19 de abril y superando por medio cuerpo al crack Hypocrite), Simón Bolívar (ya bajo el entrenamiento de Emilio Cáceres, una carrera para la historia donde derrotó en buena lid al chileno Sud Oscuro) y Clausura (nuevamente sobre Sud Oscuro). Cayó tercero el 13 de marzo detrás de “la Bala Rubia” Haedo y el 18 de diciembre detrás de Rebelión. Logró con sus méritos el título de Caballo del Año.

 

En 1950 continuó su dictadura al ganar en los Clásicos Inauguración (derrotando a Sud Oscuro por 2 cuerpos), Junta Militar de Gobierno y Gobernador del Distrito Federal, y quedó tercero en el Clásico Fuerzas Armadas detrás del chileno Sud Oscuro. Pero Caimán ignora la leyenda de la "Mata Caballos" y derrota a finales de julio a Impetuoso en 1800 metros, agenciando 113"1, En la primera quincena de Agosto apenas puede figurar cuarto detrás de Killard pero se renvindica al derrotar a Campeador en 1700 metros. Las lesiones y los dolores musculares hicieron crisis y tuvo que abandonar momentáneamente las pistas del recordado óvalo paradisíaco, dejando el camino expedito para Sud Oscuro.

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Reapareció después de 14 meses, el 9 de septiembre de 1951, figurando segundo detrás de “el Ferrocarril” Integro en la Copa Sociedad Anticancerosa del Distrito Federal. Nuevamente sus problemas físicos lo alejaron de las pruebas públicas. Ya para 1952 corrió tres veces en carreras comunes, triunfando en las dos primeras (derrotando a Ballykinlar y Grief respectivamente) y su última carrera fue el 31 de mayo, en milla, figurando quinto detrás del coloso inglés Hylander

 

 

Sólo cuatro jockeys tuvieron la fortuna de montar en pruebas públicas al nieto de Diadochos: Carlos Cruz fue su jinete oficial, lo condujo 27 veces para un balance de 20 triunfos, Guillermo Zapata 2 veces, Laffit Pincay en una ocasión y con Luis Morón que no pudo ganar. Su campaña se resume con 23 primeros, un segundo, 5 terceros, un cuarto y un quinto, en un total de 31 actuaciones, para acumular en metálico la cantidad de Bs. 425.073,65. Retirado a la reproducción, al Haras Codazzi del Dr. Manrique Terrero, tuvo pocos hijos de los que destacan Amigaza, Orbital y Túa Túa, ya que perdió la vida en un accidente pues peleó con otro semental y sufrió una caída mortal, por la cual fue imposible saber si pudo ser tan grande en la cría como en la pista. Los hípicos que vivieron los días gloriosos de Caimán estiman que éste fue el primer gran ídolo que tuvo la afición. No hay dudas que Caimán fue un gran caballo.

 

Fuentes: Sr. José Rafael Ball, Sr. Hermán Ettedgui

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 13 de Abril de 2006

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