Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Gliss

(Arg, 1964, Riesgo en Mentirilla por Risco)

Por Juan Macedo

 

Gliss nació en Argentina y comenzó campaña como tresañero en Perú, realizó campaña de 40 actuaciones para 9 primeros, 11 segundos, 7 terceros y 5 cuartos con producción de 808.700 soles. Ganó entre otras carreras el Clásico Armada Peruana, el Premio La Beata y el Premio Roque Saens, además de figurar segundo en el Premio Internacional Suramericano de Fomento del Purasangre de Carreras y en el Clásico Navidad; y tercero en el Clásico Ismael Ganoza Chopitea.

 

 

Este poderoso caballo llegó a La Rinconada a la edad de seis años, con lo cual tuvo que conceder enormes ventajas por la entonces reglamentación de los lotes. De haber llegado joven y sin lesiones, habría sido uno de los grandes idolos equinos de la época. Era propiedad del Stud El Tigre de Don Edmundo Ruiz.

 

Así debutó Gliss el 9 de agosto de 1970 bajo el entrenamiento de Eduardo Azpúrua Sosa en una carrera de 1300 metros correspondiente a la sexta serie, cuando por lo regular los debutantes importados comenzaban por novena serie. Montado por Carlos Cruz paseó el lote agenciando 77”2 a media maquina, superando por cuerpo y medio a Haydee.

 

La segunda carrera de Gliss fue en quinta serie, el 23 de agosto, de nuevo en 1300 metros. Ganó agenciando 76”4 batiendo por pescuezo a Intimo y Pride, con la monta de José Luis Vargas. La tercera salida fue en la misma quinta serie y ganó al trote, agenciando 78”2 para 1300 metros con Carlos Cruz, superando por 3 cuerpos a Softly y Pride. En su cuarta salida sucedió el desastre, el veterano caballo, con la monta de José Luis Vargas,  derrotó al velocísimo Floretti, pero los comisarios lo distanciaron al penúltimo lugar “por irregularidades cometidas en la prueba” con lo que el invicto de Gliss se vino abajo inesperadamente.

 

Gliss salió a vengarse el 25 de septiembre corriendo en 1800 metros, primera vez en largo en Venezuela y de que manera, triunfando cómodamente en 111”2 superando El Alamo, Ejemplo, Canelo y al mismísimo Floretti.

 

De esta forma se preparó su actuación para la carrera del 4 de octubre, el Clásico Asociación Hípica de Propietarios en 2000 metros. Gliss superó entonces a Cinnamon ganando una extraordinaria carrera por tres cuartos de cuerpo. Gliss con 59 kilogramos y la monta de José Luis Vargas, Cinnamon con 52 kilogramos y la monta de Angel Francisco Parra. El resto del lote lo conformó Ejemplo, Outsville, Futrone, Kokotito, Arrecife, Macabí, Paraje, Pav-Ne, Gold Crown y El Alamo.

 

La victoria le permitió un nuevo ascenso a Gliss. Ahora estaba en lo que era la segunda serie de importados y para demostrar su versatilidad, lo llevaron a una carrera de tiro corto para enfrentar a los mejores velocistas de entonces. En una tremenda carrera de 83”3 Gliss superó a las siguientes balas equinas: Maravilloso, Only You, Mini Bear, Estense, Aranjuez y Spanish Invader.

 

El 8 de noviembre, en segunda serie, corrió Gliss y perdió al fín. Lo derrotó Estense por medio cuerpo, conducido por Balsamino Moreira, tras una prolongada batalla a lo largo de los 1700 metros, agenciados en fenomenal tiempo de 104”3. Cuando regresaban hacia el paddock, Pedro González Pinto, quien traía a Gliss, desmontó apresuradamente porque el caballo venía severamente lesionado.

 

La lesión fue más grave de lo que pareció inicialmente, lo cual demostró plenamente la guapeza de Gliss que, con todo, hizo el esfuerzo para perder su invicto real contra un buen caballo y apenas por medio cuerpo. La lesión fue de tendón, el problema más crítico e irremediable que puede sufrir un purasangre. De no haber sido por esa lesión Gliss pudo continuar su exitosa campaña, o pudiendo llevarlo a los Estados Unidos como ocurrió con Ejemplo y Paraje, dos ejemplares a los cuales derrotó fácilmente. Para el Haras Santa Rosa pudo ser un golpe de suerte ya que adquirió el caballo y se lo llevó a la cría.

 

 

Gliss no hizo historia y no quedó en la mente de los aficionados por una razón muy sencilla: sólo tuvo menos de cuatro meses en las pistas venezolanas y en tan corto tiempo realizó todo lo que contamos. Su campaña fue de 8 actuaciones para 6 triunfos y un segundo acumulando en premios la cantidad de Bs. 181.512.

 

Como semental no paso desapercibido, su primera producción de cuatro hijos, tres de ellos realizaron campaña (el otro lamentablemente murió durante una intervención quirúrgica) y fueron la clásica Chiquindola (madre del clásico Don Rey), la selectiva Poema (madre de innumerables ganadores) y la rendidora Enbandolera, en lo que fue su periodo de prueba. Además fue padre del selectivo Javito y de innumerables ganadores como Diquiva, Chavín, Giarre, Sadagora, Agrolandia, Cromagnón, Tulipán, Sicily High, El Abanderado, New Souvenir, Salgino, etc.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Juan Carlos Rodríguez O. 

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 16 de Enero de 2006
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