Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Macarapana

(Arg, 1956, At Home en Pemba por Phidias)

Por Juan Macedo

 

En la historia del hipismo venezolano existe una infinidad de purasangres que han logrado campañas extensas, pocos son los casos donde los purasangres han conservado el nivel de calidad en cada una de sus presentaciones, en otros muchos casos han sido purasangres comunes que la buena salud les ha permitido alargar sus campañas. Pero existen los casos en que un purasangre excelente ha bajado su calidad debido a diferentes causas y sus allegados se han empecinado en mantenerlos en campaña provocando un oscurecimiento en su brillante performance. Uno de esos casos es el de la yegua argentina Macarapana.

 

La castaña Macarapana, nacida el segundo semestre del año 1956, corrió en su país de origen a los 2 años donde realizó solo 2 actuaciones con un primero y un segundo para Arg$118.000, su único triunfo fue el Clásico Carlos Casares. Enviada a Venezuela, fue adquirida por el Capitán Emanuel Alfonso Malavé para lucir la camiseta a rayas verticales azul, blanco y rojo del Stud Carúpano.

 

Bajo el entrenamiento de Pedro Cruz Estrada, Macarapana debutó en el Hipódromo Nacional El Paraíso el 6 de junio de 1959 en recorrido de 1200 y con la monta de “El IndioManuel Camacaro, saliendo airosa al aventajar con 3 ¼ cuerpos a Llaima, agenciando 75”3 para el recorrido. El 5 de julio, día de la inauguración del Hipódromo La Rinconada, figuró segunda a un cuerpo de Tacarigua. Dos semanas después vuelve a ganar, esta vez con 2 ¼ cuerpos de ventaja sobre Luz Bella y tiempo de 81”2 para los 1300 metros.

 

Luego de una carrera sin pena ni gloria con la monta de Félix García, Macarapana pasó al cuidado de Reinaldo Hernández Rosal, que la reapareció el 22 de agosto nuevamente con la monta de Manuel Camacaro de manera exitosa al cruzar la raya con 2 ¼ cuerpos de ventaja sobre Negra Fea y dejando crono de 72”3 para los seis furlones. Fue inscrita en los siete furlones de la Copa Allen Thomas donde fue relegada al octavo puesto a 9 ¼ cuerpos de Half Star.

 

Regresó al lote común donde logró un brillante tercer lugar a pescuezo del ganador Mister Al y el 10 de octubre reverdeció laureles galopando con 6 ¾ cuerpos a Alone, parando el teletimer en 72”2 para los 1200 metros.

 

Luego de fallar quedando séptima a 7 ½ cuerpos de Farce, corrió en la milla de la Copa Luis A. Landaeta donde tampoco fue enemiga al quedar octava a 9 ¼ cuerpos de Uruguayana. A la semana mejoró ostensiblemente con la monta de Luis Bolívar al llegar segunda a un cuerpo de Calirroe y cerró el año figurando cuarta a 6 ¾ cuerpos de Empire Star.

 

Reapareció el 10 de enero de 1960, ahora bajo la tutela de “El MusiúMillard Faris Ziadie, con la monta de Justo Torres quedando octava a 8 ¼ cuerpos detrás de Derrochón. Como era costumbre de Don Millard, Macarapana corrió seguido sin éxito hasta el 7 de febrero donde participó en el Clásico Radio y Televisión con la monta de Teófilo Tosta. Corrió a la expectativa y poco antes de girar el codo final, se lanzó en firme y en plena recta de las angustias logró surgir al frente, dando la impresión de que iba a ganar pero a última hora Calirroe reaccionó valientemente y en propia sentencia consiguió empatar sensacionalmente, agenciando 106”4 para los 1700 metros. Así Millard Ziadie se metía en el libro de récords al presentar a las protagonistas de un empate clásico.

 

Luego de un mes de descanso, Macarapana corrió cinco veces más ante la 2° y 3° Serie figurando decorosamente hasta el 19 de junio cuando participó en la milla del Clásico Fuerzas Terrestres con la monta de Julián Ríos, donde ocupó el cuarto lugar a 27 cuerpos de Victoria Regia. Figuró segunda dos veces: a 1 ¾ cuerpos de Yanta y ½ cuerpo de Pensilvania, carreras que sirvieron de entrada para su participación el 24 de julio en los nueve furlones del Clásico Día de la Marina de Guerra y Mercante conducida por Carlos Pérez, donde se mantuvo tercera a la expectativa y en plena recta decisiva hizo efectiva su atropellada logrando doblegar con ventaja de 2 ¼ cuerpos a Blasia, recorriendo la distancia en tiempo de 113”2.

 

Regresó al la 2° Serie donde figuró segunda a ½ cuerpo de Tataviejo y fracasó dos veces ante Tarareo y Tombrill, para regresar al lote selectivo contra las de sexo en la Copa República de Chile, donde se mantuvo a la expectativa hasta poco antes de girar el codo final, Carlos Pérez la lanzó en firme y al entrar en la recta decisiva ya estaba comandando el pelotón, resistiendo el fuerte avance de Dushka y Pensilvania, que figuraron apenas ½ cuerpo, dejando crono de 99” exactos para la milla. Luego de fallar en la 1° Serie ante Alai y Tataviejo, Macarapana participó en los dos kilómetros del Clásico Fuerzas Aéreas donde atropelló con fuerzas pero no logró darle alcance a la valiente Doña Haydee. Cerró el año con nuevo entrenador, Don Raúl Salazar, figurando octava a 10 cuerpos de Bumerang.

 

Macarapana reapareció el 18 de febrero de 1961 en el Clásico Radio y Televisión con la monta de Balsamino Moreira, pero apenas pudo figurar cuarta a 11 ¾ cuerpos de Rebeca II. Luego de figurar tercera a 11 cuerpos de Therefor, corrió en la Copa Marcus Daly donde defeccionó desde el séptimo lugar a 22 cuerpos de Bonete. Estas actuaciones eran una clara señal de que ya no se trataba de la misma yegua.

 

Pero siguió en campaña durante ese año 1961 y hasta 1963 participando en ¡40 carreras más! de manera infructuosa, oscureciendo la gran campaña que había realizado ganando tres Clásicos (uno en Argentina) y una Copa. Incluso fue degradando desde la 1° Serie hasta la 6° Serie y aún así no daba muestras de mejoría, apenas un segundo lugar a 1 cuerpo de Bull y un tercero a 1 ½ cuerpo de Malbajar fueron de las pocas carreras donde mostró algo de brillo. Por esa razón Macarapana pasó al rincón más oscuro del baúl de los recuerdos.

 

En resumen, Macarapana realizó una extenuante e inmerecida campaña de 77 actuaciones de las cuales en 7 salio airosa, además de figurar 9 veces segunda, 6 veces tercera y 5 veces cuarta, acumulando en premios la cantidad de Bs. 188.451. Fue enviada a la reproducción, alojada en las verdes praderas del Haras Chamariapa, donde destacó por intermedio de los ganadores Janeiro y Mocanero.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de agosto de 2012

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