Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Argenis Rosillo

Por Trino Pulido

 

Argenis Ramón Rosillo FernándezEl Zancudo” nació en San Tomé, Estado Anzoátegui el 22 de julio de 1951. Su familia se mudó a Ciudad Piar donde realizó sus estudios de primaria y luego se residenciaron en Ciudad Bolívar donde le llamó la atención el oficio de jinete, tanto así que cuando tenía 15 años en vez de ir a cursar sus estudios, se iba al Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar y de esa manera fue creciendo su vocación hacía la profesión. Respaldado por su padre, Argenis Rosillo, hace su debut en 1967 montando al ejemplar Afectuoso, con el cual obtuvo la victoria, y de esa manera comienza a ser un frecuente ganador de carreras, a tal punto que logra obtener dos estadísticas, apoyado por los pupilos de Américo Grimaldi.

 

Entonces decide ir a probar suerte en el Hipódromo de La Limpia en Maracaibo, donde añade la estadística de jinetes de 1972 con 32 triunfos, con la cooperación de los entrenadores José Antonio Andrade y Samuel González. Es de grata recordación su triunfo en el Clásico Simón Bolívar de 1972 a bordo de Rulito. En total obtuvo 212 triunfos en los dos óvalos regionales. Por cierto, el seudónimo de "Zancudo" nace porque era flaquito y pequeñito. Pesaba unos 38 kilos.

 

 

 

Hizo su debut en Hipódromo de La Rinconada el 14 de agosto de 1973, entrando en la tercera posición con Karila, y con la misma yegua obtiene su primer triunfo el 25 de agosto en milla. Ese año sólo obtuvo cuatro victorias. Pero el año 1974 fue consagratorio para el jockey guayanés, ya que alcanzó 42 victorias, que lo llevaron a obtener el título de aprendiz del año, superando por un triunfo a Juan Vicente Tovar (el único título que no pudo lograr el excelso caraqueño).

 

Uno de los más emocionantes finales que protagonizó Argenis Rosillo en su etapa de aprendiz fue con la yegua criolla Mía, cuando en una feroz atropellada derrotó dramáticamente a Julieta con “El NegroJuan Eduardo Cruz y Aldea con “El DiabloÁngel Francisco Parra. Su primer triunfo selectivo fue a bordo de la Campeona Tessa en la Condicional Especial Fernando Mitayne.

 

Se graduó de jinete profesional en el Clásico José María Vargas de 1975 a bordo del sobresaliente criollo Inteligente, con el cual también había obtenido su primer clásico, el Asociación Hípica de Propietarios de 1974. Ese mismo año 75 se anotó un sensacional triunfo con la importada en vientre Maribela en el Clásico Gustavo J. Sanabria y en el año 1976 se adjudicó el Clásico Día de la Marina con la rendidora Cadenitas.

 

 

Durante 1977 triunfó con Victorioso en el Clásico José María Vargas; y con Bullanga en sensacional atropellada logró quitarle el invicto a Blondy para ganar el Clásico Ciudad de Caracas. En diciembre de ese año logró su primer lauro internacional, fue en el Hipódromo El Comandante en Puerto Rico donde sorprendió en espectacular atropellada con Huracán Sí para darle a Venezuela su segundo Clásico del Caribe. Ya en la recta final Arturo B con Angel Francisco Parra no daba muestras de avance y ya nos sentíamos perdidos cuando Aly Khan gritó eufórico "pasando Huracán Sí de Venezuela" por fuera en un remate sorprendente que nosotros pudimos detallar en la repetición ante el grupo de ejemplares que iban por dentro y centro de cancha.

 

 

Baracaldo, un  ejemplar entrenado por el campeón Raúl Payares para el Stud Tía Pola y por supuesto conducido por Argenis Rosillo, realizó una de las carreras mas impresionantes que se ha visto, esa carrera fue el Gran Premio Selección de Fedeharas de 1979 y se ganó a Brindis que era montado por Juan Vicente Tovar, tomando un pase pegado a la baranda.

 

 

Para los primeros años de la década de los ’80, Argenis Rosillo se mantenía como un jockey rendidor, ganando muchas carreras comunes y selectivas sin grado con ejemplares de la talla de Bayrum, Salaparuta, Paraguaipoa, Penmarik, Rabanal, Ny, Encendida y Sandy, siéndole esquivo el panorama clásico.

 

No fue hasta 1985 cuando Don Argenis reverdece laureles en el plano clásico. Fue con Doble Jak en el Clásico de los Sprinters y luego con Baby Dancer en el Clásico Mathieu Valery y en el Clásico Hipódromo de Valencia (el primero en ese óvalo) donde la campeona hija de Dancer’s Verde se despidió de la afición. En 1987 ganó con Sindecir en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación, en 1988 repitió en el Clásico Hipódromo de Valencia con Laser Light, además de anotarse en La Rinconada el Clásico Burlesco. Para 1989 con Sellador logró vencer en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación.

 

 

Durante la década de los noventa las oportunidades fueron disminuyendo, aunque es de grata recordación los purasangres Special Edition y Veniz con los que se anotó triunfos selectivos. Hay que hacer hincapié en que ganó la primera versión del Derby Guayanés Virgilio Decán con el ejemplar Just Dreams. No fue hasta 1996 cuando pernocta en el Hipódromo de Valencia y logró anotarse los Clásicos José Rafael Pocaterra con Aurelio, Fundadeportes con Sir Randy y Miguel Peña con Rugantina.

 

 

El látigo guayanés tomó la decisión de retirarse y decidió retornar en 1999 la profesión y volver a las pistas, y luego de esperar 25 años logró ganar un Clásico Simón Bolívar. Tenía récord de 17 participaciones en el evento sin lograr la victoria. Su mejor actuación había sido con Trampa en 1976, que llegó tercera de Naviero. Y fue con la yegua Green Gold que logró ese sueño. En su momento Don Argenis comentó a los medios de comunicación “Después de un cuarto de siglo montando pude llevarme la carrera. Es grandioso. Lamento la actitud de mi colega Rafael Torrealba, cuando me agarró la bota en los 200 metros finales y le dio un foetazo en la cara a Green Gold. De no tener este contratiempo mi conducida habría pasado la raya en plan triunfal. De esto, no tengo la menor duda”.

 

 

Cuenta Ricardo Rosillofue increíble, desde que se inscribió en la carrera tenía el presentimiento de que algo bueno ocurriría, a mi papá lo bajaron de Rey Fer faltando dos semanas, él quería estar presente, pero más que ser parte del elenco, anheló ganarlo, eran 20 años montando, por eso le pidió a Agustín Bezara que no lo dejara a píe, pues a la hembra le sobraba chance. Mi papá le tenía mucha confianza en ella y recibió el apoyo del entrenador, que es lo importante. En la mañana de ese domingo hablamos y le comenté mi intuición, dejándome saber que él también le tenía sobradas esperanzas. Todo estaba listo para la carrera, andaba muy nervioso, mientras la competencia se desarrolló, cuando lo veo en recta final encimándose al puntero, ví clarito que pasaba a dominar, pero hubo un tropiezo nada común. Lo más excitante fue ver como la subieron al primero, la emoción se desbordó, a pesar de que no estaba junto a él, no deje de sentir nostalgia quería estar allí para abrazarlo, esperé su llamada al salir del recinto y lo felicité muchas veces, él logró completar su sueño, y eso te llena de una inmensa alegría”.

 

A la llegada del entrenador Germán Rojas a La Rinconada, comenzaron nuevamente las oportunidades a florecer, pero en el año 2003 Don Argenis estaba en los traqueos y encima de un potro que lamentablemente chocó de frente con otro purasangre. Ambos equinos murieron y el látigo guayanés se partió el fémur de la pierna derecha, que lo dejó fuera de acción

 

 

 

Luego de permanecer cinco años fuera de acción, “El Zancudo” Argenis Rosillo inició el año 2008 galopando en pelo y silla en el Hipódromo de Rancho Alegre. Y el 25 de agosto la afición hípica venezolana estaba a la expectativa por la esperada reaparición de Argenis Rosillo a la actividad del purasangre. Lo hizo en Rancho Alegre con dos compromisos de monta: Gran Valentino y Byron King; y con ambos ejemplares brindó un bonito espectáculo a todos sus seguidores. Con el primero de los mencionados se les vino de punta a punta, a pesar que en la recta final el caballo de su hijo Ricardo parecía entregado, “El Zancudo” pudo mantenerlo en firme para cruzar la meta en ganancia sobre Mensajero.

 

El 1 de mayo de 2012, el Hipódromo de Rancho Alegre le brindó un emotivo homenaje a Argenis Rosillo, cuando se corrió una carrera en su honor (que ganó la norteamericana Fume Tango con la monta de Welder Álvarez) y las autoridades le entregaron una placa de reconocimiento por su fructifera labor como profesional del látigo. Incluso regresó a montar con casi 62 años el 29 de junio de 2013 y figuró cuarto con la yegua Pincelada.

 

 

Don Argenis Rosillo actualmente sigue en la actividad trabajando con mucho ahínco en la cuadra de su hijo Ricardo. Don Argenis ha demostrado que cuando en la vida se tiene perseverancia y fuerza de voluntad, los ideales se pueden alcanzar felizmente. Este caso es un digno ejemplo de constancia y fe en si mismo.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Ing. Juan Macedo, Lic. José Rubicco Huerta, Lic. Roque Cividanes, Ing. José Tomás Tollinchi, Sr. Edipson Andrade Bravo, Lic. Luis González H., Sr. Ricardo Rosillo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de abril de 2011

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