Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Guillermo Zapata

Por Juan Macedo

 

Este amigo venido del Cono Sur, exactamente de Chile y se enamoró de Venezuela, quedándose en nuestro país. Destacado látigo, gran ganador, maestro del filete.

 

Guillermo Zapata estaba en Panamá y vino contratado para la caballeriza de Don Alfredo Abilahoud, Hizo su debut en el Hipódromo El Paraíso el domingo 7 de octubre de 1945 arribando en el quinto lugar con el ejemplar Bowlinga en carrera ganada por la yegua Doña Sol en el tiro de 1200 metros. Consiguió su primera victoria por intermedio de la yegua Cayaurima en la distancia de 1200 metros, donde agenció 78 segundos, siendo preparada por el entrenador Antonio Algarbe para las sedas del Sr. Enrique Otero Vizcarrondo.

 

 

En 1946 Zapata condujo a Intruso y Vicente Alemán a Cascabel, en marco del Clásico Fuerzas Armadas. Fueron los únicos ejemplares en la prueba y el triunfo fue para Intruso en tiempo de 218”3 para los 3200 metros, presentado por Francisco Ibarra para los colores del Sr. Carlos Márquez. También Zapata triunfó en el Clásico Junta Revolucionaria de Gobierno de ese año, curiosamente con el ejemplar Cascabel.

 

Uno de los grandes recuerdos de Zapata fue con la yegua Sabaneta, propiedad de Doña Berta de Yoris y por supuesto entrenada por el Ilustre Militar de la Guardia Nacional, Roque Yoris. Zapata sacó a esta yegua de perdedora, ganó su segunda carrera y después se adjudicó 7 carreras más, que fueron las siete veces que intervino en carreras válidas del recordado 5y6. Es una proeza posiblemente no igualada.

 

Dos veces corrió al crack Caimán, coincidencialmente sustituyendo a Carlos Cruz debido a que tuvo que ausentarse a Chile y complaciendo al Comandante Yoris, y triunfó en ambas, la última fue anecdótica ya que un día antes se presentó a su residencia un señor que le ofreció 10 mil bolívares si corría “desganado” al crack, lo sacó a empujones y al día siguiente obtuvo un memorable triunfo sobre Campeador e Inspiración.

 

Guillermo Zapata finalizó su actividad en los años 60 y posteriormente se dedicó a la lucha sindical, donde se distinguió por la constante lucha por la búsqueda de mejoras sociales para los jinetes jubilados, aquellos que ofrecieron buena parte de su vida al servicio del hipismo. Lo hizo con entereza y entusiasmo permanente. Siempre se mantuvo visitando las instalaciones de La Rinconada.

 

En víspera de navidad, el 23 de diciembre de 2003, partió hacia el infinito, de seguro también triunfará en el hipismo celestial.

 

Fuentes: Diario Ultimas Noticias, “El Paraíso y su historia” de José Rafael Ball

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 13 de Abril de 2006

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