Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Héctor Revello

Por Juan Macedo

 

Natural de Chile, fue un jinete de gran rendimiento, de recursos, que siempre estaba en la pelea por los primeros lugares de la estadística. Es de los tiempos de José Ruperto Becerra, Laffit Pincay, Pancho Gómez, Luis Eduardo Valencia, Luis Morón Valdivia y Guillermo Zapata, entre otros.

 

A Revello, jubilado, se le bautizó “Pato Loco” en el medio, y en su época –además de constituirse en efectivo ganador- se le tildó como “El Rey del Fango”. Su rendimiento en pista anormal, por decirse así, estaba fuera de lo común. "El Pájaro" como se le llamaba en las lides del hipismo. Fue contratado para correr con preferencia en la caballeriza del Sr. Alberto Vicuña Anguita. Esa caballada era entrenada por Héctor Anguita con la particularidad de que sus integrantes, todos, pertenecían al elevage chileno.

 

Y su estreno en el Hipódromo Nacional El Paraíso se registró una semana después de la inauguración de la Temporada de 1947, es decir el sábado 12 de abril, en la tercera carrera figurando séptimo con la yegua Amazonita, en carrera ganada por Anauco (conducido por Rómulo Francisco Méndez). Pero en la séptima carrera (su tercera monta) logró su primer triunfo con el caballo Juaniquillo, superando a Falcón (jineteado por Guillermo Zapata) por un cuerpo en tiempo de 91”3 para los 1400 metros. En esa primera temporada quedó segundo en la estadística. Ese año 1974 fue sensacional para Don Héctor, ya que quedó segundo de la estadística con 32 triunfos, a tres de José Ruperto Becerra, mientras que logró ganar la estadística por dinero producido con 41 mil 859 bolívares con 35 céntimos.

 

 

Muchos de la nueva afición hípica ignora una hazaña de Héctor Revello, quien logró ganar cinco carreras en una tarde en las válidas para el 5 y 6, fue el sábado 9 de agosto de 1947 lo hizo en el desaparecido Hipódromo Nacional El Paraíso, venciendo en las dos primeras válidas con Coraje y Cédula, fracasando únicamente con Isopo en la tercera, y ganó en las tres últimas del apasionante juego por intermedio de Flicka, Chipilín y Raudaloso. Con este último integró una idolatrada llave, del que era su monta oficial.

 

Su primer clásico lo logró por intermedio del veloz Rumbeador, un entrenado de Don Pedro Emilio Yumar en el Clásico de los Sprinters de 1948. En la temporada Oficial de Carreras de 1949, estuvo a punto de repetir la hazaña en el 5 y 6, conduciendo a 4 ejemplares y ganando con todos ellos: Duetista, Porteño, Dillinger y Rey del Bosque. Para 1950 se luce por intermedio del criollo Burlador en el Clásico Albert H. Cipriani.

 

Siempre manteniéndose entre los mejores del patio, Don Héctor pasa una sequía clásica hasta 1954, cuando triunfa por intermedio de la chilena Cinda y el criollo Sambo en los Clásicos Fuerza Aérea Venezolana y Fuerzas Armadas de Cooperación, respectivamente. Ya para 1956, “El Pájaro” logra un triunfo de leyenda con el criollo Abolengo, derrotando de manera terminante al crack criollo Arrendajo.

 

El nombre de Don Héctor queda registrado en la historia como el último jockey en ganar una carrera en el Hipódromo Nacional El Paraíso con Lido, del Stud Pompeya, entrenado por Santiago Luis Ledwith, cuando el domingo 28 de junio de 1959 venció en la Copa Despedida del Hipódromo Nacional El Paraíso.

                                                    

El último gran caballo que condujo y le entregó grandes satisfacciones fue Poligreat, con el que ganó la Polla de Potrillos de 1966. Se mantuvo en campaña hasta el año 1978, cuando se jubiló, dejando en su haber un total de 4.552 carreras para 501 triunfos, 439 segundos, 407 terceros, 361 cuartos.

 

Fuentes: Sr. José Rafael Ball, Ing. José De Sa, Sr. Rafael Ruggeri.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de octubre de 2007

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