Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Laffit Pincay

Por Juan Macedo

 

Hace más de medio siglo, llegó a la Caracas de los techos rojos, un joven panameño cargado de esperanzas, lleno de ilusiones; y para apoyarse en un buen par de muñecas y piernas fuertes, mente ágil, mucho valor y, como aderezo final, suerte. Ese joven se llama Laffit Pincay. Fue un jinete con un estilo similar al que, posteriormente, mostraría Ángel Francisco Parra, guardando las distancias y esto es porque en Venezuela se estribó largo, hasta que los jinetes en Venezuela comenzaron a competir en otros Hipódromos del mundo, como en los Estados Unidos.

 

Laffit triunfó en El Paraíso. Se codeó con los mejores: Manuel Camacaro, Euclides Villalobos, Rafael “Cumínaco” Méndez, Juan "Doble Feo" Mendoza, Perfecto A. Chapellín y otros buenos profesionales y logró gran parte de sus aspiraciones en la cancha. Ganó muchas carreras y aún hoy lo recuerda con cariño y gran admiración José Luis Rodríguez quién lo conoció y trató desde su llegada a Venezuela, a mediados de la década de los 40. El Clásico Hipódromo Nacional de 1943 fue su primer clásico, a través de Torrente, entrenado por Rafael Quiroga. Es de grata recordación su sensacional triunfo con el noble Aguafiestas de los Hermanos París en el Clásico Simón Bolívar de 1947, también sus triunfos con “el ferrocarril” Integro, los cracks Robby e Incauto. Legendario su triunfo con el nativo El Quebrado en el Clásico Albert H. Cipriani de 1951.

 

En los comienzos de La Rinconada, los años se hicieron sentir, para nadie pasan inadvertidos. En ese nuevo óvalo montó con preferencia a los ejemplares que alojaba en su cuadra Santiago Luis Ledwith, entre otros, a caballos de la talla de Primordial, un hijo de Mirontón con el que ganó el Gran Premio Clásico Simón Bolívar de 1962 sobre los ídolos El Tamao y Klick, además del Clásico Fuerzas Armadas dos años después, además de Arabian Sun en el Clásico Clausura. Pincay, igualmente, era jockey de las cuadras de José Rosendo Fernández, Antonio Jacial y Jesús "Tito" Pérez. Notable su triunfo con Gatsby en el Fuerzas Armadas de 1966, que representó su último triunfo clásico. Es importante registrar sus triunfos en USA con Primordial y otros pupilos de Ledwith, además de su corta pasantía en el Hipódromo de Palermo, Argentina, durante el año 1963, donde gustó mucho por su estilo y la serenidad que hizo gala en los metros decisivos cuando le tocaba definir la situación para ganar.

 

Lamentablemente, el peso físico atentaba contra Pincay y sus montas se reducían a caballos llamados con más de 54 kilos de peso. En aquel entonces, el peso físico máximo exigido a un jinete era 49 kilos. Colgó las botas, dejando una performance de 1514 actuaciones de las cuales 408 son triunfos, 165 segundos, 139 terceros y 142 cuartos, y una efectividad de 7.28, incluyendo una estadística.

 

Adicional a sus logros en la cancha, debe sentirse realizado como padre, porque su hijo Laffit Pincay Jr. siguió sus pasos y bajo otro cielo ha logrado grandes hazañas. El Junior es el mayor ganador de carreras de caballos en la historia hípica mundial, superando a Bill Shoemaker. Laffit Pincay sigue viviendo en Caracas, él llegó para quedarse y así es, vive en su casa que es nuestra ciudad. Pertenece a una pléyade que ojala renazca en nuestro país, la del hipismo apasionado y honrado.

 

Fuentes: Diario El Nacional, Diario El Universal, Sr. José Luis Rodríguez

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de Abril de 2006

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