Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Ricardo Wloka

Por Juan Macedo

 

Paciencia y perseverancia fueron las claves del éxito de “El PolacoRicardo Wloka, enérgico jinete venezolano que nació en Caracas, pero al poco tiempo sus padres se mudaron a la ciudad de Valera, estado Trujillo. El joven Ricardo regresó a Caracas y su pasión por el hipismo hizo que trabajara como ayudante de Caballericero en la cuadra de Manuel Azpúrua Sosa a quien, junto con sus peones, le está muy agradecido por la colaboración que siempre le prestaron. Mientras pernoctaba en la cuadra de Azpúrua, el Dr. Aquiles Monagas hizo las diligencias para que entrara a la Escuela de Jinetes, y así Ricardo Wloka egresó de la Promoción Jesús Marino Escobar Peña, la misma de Juan Vicente TovarJesús Márquez, entre otros.

 

En diciembre de 1973 debutó conduciendo a Siderón, entrenado de Raúl Payares, propiedad de Mario Domanti, ocupando el cuarto lugar. Pasó trabajo durante las temporadas de 1974 y 75, ganando apenas 5 carreras, pero no se descuidó y se mantuvo trabajando. Su primer triunfo fue con el ejemplar Amuleto el 14 de marzo de 1974, un caballo entrenado por Manuel Azpúrua Sosa. Tuvo la paciencia necesaria ante la falta de buenas oportunidades y paulatinamente fue haciendo progresos gracias al apoyo de Raúl Payares que continuamente corregía y aconsejaba, mientras esperaba mejores montas.

 

Así ya en 1976 el panorama cambió totalmente y ganó 13 carreras. A finales de ese año Edmundo Ruiz sorprendió a todos lanzando un pronóstico aventurado, en el sentido de que uno de los jinetes que él veía con mayor futuro en el hipismo venezolano era “El CatireRicardo Wloka. Y no se equivocó, ya que Wloka se mantuvo como un jockey rendidor, todos sus conducidos le corrían bien y fue frecuente ganador. Su primera selectiva fue en el Gran Premio Selección de Fedeharas (versión hembras) en marzo de 1977 con Tesalia, soprendiendo a la favorita Etna.

 

Obtuvo su grado como jinete profesional en el año 1978 con la yegua Kankan, entrenada por Raúl Payares, entrenador que le dio buena dosis de confianza y ganó muchas carreras con dicho entrenador en su etapa de aprendiz, también con otros buenos entrenadores como Augusto Moulinier, Carlos Echegaray, Antonio Bellardi, Rigoberto Palencia, Carlos Regalado y Daniel Pérez.

 

Aunque Ricardo Wloka fue un jinete versátil, destacó por lucir con muchos purasangres rematadores, como en su primer clásico cuando sorprendió con el entonces dosañero O Sole Mío (un entrenado de Rigoberto Palencia) en el Clásico Albert H. Cipriani de 1979. Ya como profesional fue jinete de confianza de Daniel Pérez, pero también las oportunidades provenían de Giovanni Contini, Antonio Algarbe, Millard Ziadie, Julio Ayala y Ramón García.

 

 

No ganó una Estadística y tampoco el Clásico Simón Bolívar, aunque estuvo muy cerca en 1981 con Jaimiquí. Con este purasangre ganó importantes carreras como los Clásicos Comparación, Ministerio de Agricultura y Cría, Coproca y Copa de Oro.

 

 

Otro notable corredor que le dejó grandes satisfacciones fue In, el hijo de Handsome Jon, con el que ganó los Clásicos Periodistas Hípicos, Batalla de Carabobo-Día del Ejército y el Gran Premio Selección de Fedeharas.

 

 

Además ganó pruebas importantes como el Clásico Fuerzas Armadas (con Basat y Tan Bonita), Clásico Gobernador del Distrito Federal (Clochard), Clásico John Boulton (Daytri), y Clásico Prensa Nacional (My Pleasure).

 

 

Se dio el lujo de ganar y figurar en importantes pruebas selectiva con extraordinarios purasangres criollos como Trinycarol, Alecrim, Ligiola, On Time, Bayona, Visur, El Sombrereño, Eremita, Tatianita, Invested Gail, Giácomo, Sparrow, Last Time, Doctor G, Amazing Girl, Brioso, Sacrebleu, Del Mónaco, Jokalari, Una Nota, Flechón, entre otros. También tuvo oportunidades de montar en los Hipódromos de Valencia y Santa Rita, donde logró destacados triunfos e incluso ganó el Clásico Inauguración de Valencia de 1992 el 5 de enero de 1992 con Cohetón, pero fue distanciado.

 

 

Realizó campaña en nuestro país hasta el año 1992 cuando decidió migrar a Norteamérica, específicamente al estado de Florida, con su hijo Ricardo Jr. En Venezuela redondeo un total de 362 victorias en 3800 actuaciones.

 

Trabajando como traqueador, recibe muy pocas oportunidades y su primer triunfo fue el 4 de agosto de 1996 con la yegua Jetitude en Hialeah Park, una pupila de Miguel Hernández y propiedad de Federico Carmona. Se mantiene en actividad hasta el año 1997 donde ganó 5 carreras más, gracias al apoyo de Peter Bazeos, en Suffolk Downs donde decide retirarse de la profesión de jinete. En Norteamérica fueron 76 actuaciones para 5 triunfos, 5 segundos y 8 terceros.

 

Ricardo Wloka será recordado como un gran jinete, de gran fuerza, arriesgado, talentoso y sobre todo sabe escuchar las instrucciones y cumplirlas al pie de la letra, que fue fundamental durante su vida profesional.

 

Fuentes: Revista La Fusta, Revista Partida, Diario El Nacional, Revista Gaceta Hípica, www.hipicomputo2000.com, http://wloka.blogspot.com/, www.equibase.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de mayo de 2011

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