|
Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta |
|
Fernando Mitayne |
|
Por Juan Macedo |
|
|
|
Don
Fernando Mitayne nació en Caracas el 20
de septiembre de 1903. Contrajo matrimonio con la señorita Aurora Olivier
y ese hogar procreó un hijo de su mismo nombre. Don Fernando no fue un
propietario acaudalado, fueron contados los ejemplares que lucieron su divisa
que, por cierto, ostentaban los colores de una conocida marca de cigarrillos
extranjeros (de la que era su representante y distribuidor) y que difundió
exitosamente; pero sí se le consideró y se le recuerda como un hípico cabal, entusiasta
y laborioso, que en
determinado momento, llamado a desaparecer, en compañía de otros auténticos
aficionados lograron que el gran deporte renaciera y se afianzara
mediante la colaboración monetaria y personal de ese grupo, del que Don
Fernando Mitayne fue uno de los más entusiastas y
de los que más trabajó para su mantenimiento. |
|
|
|
Nombrado Tesorero de ese núcleo, que se
denominó Asociación Hípica Venezolana junto
a Rafael Rugero,
Agustín Avellaneda y otros pioneros, no sólo desempeñó ese cargo a
cabalidad y con evidente honestidad, sino que también actuó en el trabajo de
las programaciones. |
|
|
|
Realizó labor de
relaciones humanas, cuando esta denominación hoy en boga, era poco menos que
desconocida, atrayendo o propietarios y convenciéndolos de la necesidad de
intervenir en las carreras. También promocionó al entonces incipiente jockey
venezolano Rómulo Francisco Méndez
“Cuminaco”. |
|
|
|
Fue Secretario, Comisario
y, en fin, cumplió una tarea propicia para el mantenimiento del deporte,
siendo de justicia en este momento, mencionar que siendo del núcleo fundador
de |
|
|
|
Fue un exitoso
comerciante, recordando su larga actuación al frente de una prestigiosa casa
de abastos, de máxima importancia en su época, denominada |
|
|
|
Don Fernando Mitayne falleció en el litoral guaireño el 4 de mayo de
1956 y en el acto del sepelio, un
crecido núcleo de amigos y una
legión de hípicos, se hicieron presentes para testimoniar las simpatías
de que se había hecho merecedor, producto de su labor desinteresada para el
hipismo venezolano y su don de gente. |
|
|
|
Fuentes: Revista Gaceta Hípica,
Revista La Fusta. |
|
|
|
Anécdotas Hípicas Venezolanas,
jueves 06 de diciembre de 2007 |
|
Copyright
2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los
derechos reservados |