Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

General Joaquín Crespo

Por Juan Macedo

 

Joaquín Crespo nació el 22 de agosto de 1841 en San Francisco de Cara, población actualmente ubicada en el Estado Aragua. Hijo de Leandro Crespo y de María Aquilina Torres. Caudillo militar, político y 2 veces presidente de la República, entre otros apodos fue conocido como el "Tigre de Santa Inés" y "El Taita". Vivió su juventud en Parapara, pueblo llanero del Guárico, donde aprendió a leer y a escribir. Su carrera en las armas la inició en marzo de 1858 como soldado raso en el Guárico bajo las órdenes del coronel José de Jesús, Donato Rodríguez y Zoilo Medrano; ascendiendo ya para el 17 de marzo de 1864 a General de Brigada.

 

 

Su comienzo en la vida política formal la inicio como Diputado a la Asamblea Legislativa del estado Guárico (1864), siendo diputado principal por el mismo estado en el Congreso Nacional (1865-1868). Al término de su gestión como diputado vuelve a tomar las armas en contra de la Revolución Azul y se destaca como uno de los principales seguidores del presidente Antonio Guzmán Blanco, quien lo asciende al grado de General en Jefe de los Ejércitos de Venezuela (1871).

 

Se puede decir que a partir de su vinculación con Guzmán Blanco, su carrera política experimenta un vertiginoso ascenso que en poco tiempo lo llevará a la cumbre del poder. En tal sentido, tenemos que en 1871 fue jefe civil y militar del Guárico; segundo designado de la Presidencia de la República (1873) y Presidente del estado Guárico en 1874; ministro de Guerra y Marina (1876 y 1877).

 

Años después fue una de las figuras claves del movimiento Reivindicador que propugnó el retorno de Guzmán Blanco al poder (1879), siendo nombrado jefe civil y militar del territorio federal Maracay (1880) y presidente del estado Guzmán Blanco (1882). Postulado como candidato presidencial para suceder en el poder a Guzmán Blanco, Crespo es elegido por el Consejo Federal para la Primera Magistratura (1884), de acuerdo con el artículo 62 de la Constitución de 1881 hasta 1886, fecha en que una vez cumplidas las formalidades entrega de nuevo el poder al mismo Guzmán Blanco, a través de su representante Manuel Antonio Diez. En tal sentido, el Congreso premió su lealtad con el título de Héroe del Deber Cumplido.

 

En 1888, ante la política de reacción antiguzmancista propiciada por el nuevo presidente Juan Pablo Rojas Paúl, Crespo decide viajar a Trinidad donde prepara un alzamiento. No obstante, la intentona fracasa y junto con sus seguidores, es arrestado a bordo de la goleta Ana Jacinta (1888) y trasladado a La Rotunda (Caracas), de donde sale a los pocos días, rumbo al exilio (1889-1890).

 

Senador por el estado Guárico (1890-1892), se opuso al movimiento continuista del presidente Raimundo Andueza Palacio, liderando la llamada Revolución Legalista (1892). Una vez triunfante este movimiento insurreccional, ocupa Caracas el 7 de octubre del mismo año y se encarga del Poder Ejecutivo Nacional. El 1893, pone ejecútese a una nueva Constitución que establecerá en su artículo 63, la votación directa y secreta, además de períodos de 4 años (artículo 71). En 1894, al obtener 349.447 a su favor es electo Presidente de la República, gobernando hasta el 20 de febrero de 1898. Sobrio, abstemio, cojo de la pierna derecha por herida de guerra, Crespo se convirtió luego del retiro del escenario político venezolano de Guzmán Blanco, en el jefe supremo del Partido Liberal Amarillo y dominó la vida política de Venezuela en la última década del siglo XIX. Pero también aportó su granito de arena en pro del hipismo.

 

Al constituirse la “C.A. Jockey Club de Venezuela”, cabe dejar constancia que ya se había intentado la organización y realización de carreras formales, como lo demuestran documentos que datan de 1881, con la denominación “Hipódromo de Distrito” pero no se tienen noticias de que hubieran logrado su propósito de llevar a la practica los proyectos que provocaron su fundación. Pero en 1896, los esfuerzos de un grupo destacado de la alta sociedad venezolana y el estímulo y colaboración formal del General Joaquín Crespo lograron que el Hipódromo de Sabana Grande se convirtiera en una realidad tangible y en él, por primera vez, las carreras se realizaron de acuerdo al patrón o reglamento inglés, cuna del turf mundial.

 

 

La intervención del General Crespo fue indudablemente factor preponderante para alentar a un grupo de destacados personajes de la época y llevar adelante el proyecto. Su influencia permitió que el Ferrocarril Central utilizara una faja de terreno de 3 metros de ancho por 188 de largo para establecer un desvio que penetraba en los terrenos arrendados por el Jockey Club para la instalación del hipódromo.

 

Así en la primera reunión de Sabana Grande (que se encontraba ubicado en el sector Las Delicias) cumplida en primero de marzo de 1896, los círculos oficiales desempolvan sus trajes de etiqueta. Se ha traído una tribuna especial desde Inglaterra, Caracas hierve emocionada. El Embajador de los Estados Unidos brinda la gracia de servir como Juez de Partida y se realizaron cuatro carreras, la primera ganada por el ejemplar Contest de Don Jorge Uslar con el jinete Lavey Washburn sobre 1.000 metros y obtuvo el premio de 1.200 bolívares. Los otros ganadores fueron Vencedor, un macho negro (que inmortalizó Arturo Michelena en un cuadro que se exhibió durante largo tiempo en el Museo de Bellas Artes) en 700 metros, Quiebra Cacho, un macho rosado, en 500 metros y Calixta en 1.200 metros.

 

Pero no paró aquí la intervención del General, hizo más para alentar las carreras y estimular a los criadores nativos a que presentaran ejemplares criollos. Dio el ejemplo, trayendo varios, que lucieron sus colores, y El General Crespo en su afán de estimular la presencia de público a las carreras y en el deseo de atraer mayor número de ejemplares nativos (de los cuales había 13 al iniciarse las actividades) instituyó en la cuarta jornada un premio de Mil Fuertes. Así lo reseña una crónica de la época donde se informó que se disputaron en una carrera sobre 1600 metros y que ganó Calixta superando al gran favorito The Con.

 

Era asiduo concurrente a todas las reuniones, acompañado por sus familiares y el paso de su majestuoso vehículo en el trayecto hasta Sabana Grande constituía un señuelo de atracción para que aumentara la concurrencia y se congregaran numerosas familias. Pero, desafortunadamente, a pesar de sus esfuerzos y de la ardua labor realizada por los directivos de la entidad, el hipódromo tuvo una vida efímera, pero dejó sembrada la semilla para que otros hípicos prosiguieran la labor iniciada en ese lugar.

 

En 1897, apoya la candidatura del general Ignacio Andrade para las elecciones presidenciales a realizarse en septiembre de ese año. No obstante, la victoria de Andrade en unos comicios electorales tildados de fraudulentos, provoca la irrupción del movimiento armado liderado por el general José Manuel Hernández, conocido como la Revolución de Queipa. Por tal motivo, Crespo en su rol de caudillo mayor decide ser el mismo el que ponga fin a dicho alzamiento, encontrando la muerte en el sitio de La Mata Carmelera (Edo. Cojedes) el 16 de abril de 1898 a manos de un tirador apostado en un árbol. Sus restos reposan en el Mausoleo de la familia Crespo en el Cementerio General del Sur en Caracas, desde el 24 de abril de 1898.

 

Fuentes: Diario El Universal, Venezuelatuya.com, Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de Marzo de 2005
Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados