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Anécdotas Hípicas
Venezolanas presenta | |
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José
Joaquín Lizardo | |
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Por
Juan Macedo | |
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Don José Joaquín Lizardo Esis fue conocido en el
medio hípico como “JJ”, el hipismo lo llevaba en la sangre. Aficionado
desde su niñez, tuvo una dura infancia llena de sacrificios para poder
abrirse paso. En cuanto pudo, entró al maravilloso mundo del espectáculo
hípico. Fue domador, jinete, entrenador y
propietario. | |
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El primer ejemplar de su propiedad fue un potro
alazán de cuatro patas blancas llamado Cadere. Este caballo perteneció en sus comienzos al
General Vicencio Pérez Soto quien lo eliminó de
su cuadra por las constantes locuras del caballo y fue a parar a manos de
Don José mediante una rifa que
tuvo un valor de 20 bolívares. Lizardo se dedicó
enteramente a entrenar a su caballito el cual reapareció tiempo después
luego de un largo adiestramiento en la pista del Hipódromo de Santa Maria con el nombre de Don Napoleón y en su segunda
presentación logró su primera victoria. Con este caballo Lizardo se midió con los campeones invencibles de
Santa Maria: Mi Delirio y
Montezuma convirtiéndolo
en el consentido de la afición. |
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Luego comenzaron a llegar
ejemplares a su cuadra, la tordilla Doña Luisa que fue su segundo
ejemplar, mas adelante llegaron: Pensamiento, Ruano, Cataure, Negro, Emperador, Melado, Canario, Moro Rosillo. También tuvo la
responsabilidad de entrenar los caballos de Don Ángel Antonio Fernández
propietario del caballo Puntero con el cual ganó el Clásico Presidente de | |
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Pero un misterioso incendio acabó con
todas las instalaciones del Hipódromo que en su mayoría eran de madera,
así que fue detenida toda actividad Hípica. Varios intentos y proyectos se
llevaron a cabo para construir un nuevo hipódromo pero todos ellos
fracasaron rotundamente y por un tiempo nada se hablo referente a
reiniciar la actividad hípica así que la totalidad de la caballada de
Santa María fue rematada por sus propietarios para desempeñar otras
funciones en los campos de trabajo | |
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Sin embargo no faltaba quienes
pensaran en los alegres domingo de carreras en el hipódromo de Santa Maria
y un reducido grupo de cinco personas, entre las que se encontraba José Joaquín Lizardo, se dieron a la tarea de promover el
ambiente hípico y aun cuando su iniciativa no contó con el apoyo si hubo
buena acogida de parte de algunos capitalistas entre los que se anotó el
conocido comerciante Zuliano Don
Edecio Ocando
quien fue nombrado por el pequeño grupo de promotores como presidente del
movimiento. | |
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Este intento para construir un
nuevo hipódromo tuvo opositores en personas que intentaban entorpecer el
desarrollo de al actividad Hípica en Maracaibo motivado a interese
particulares. El grupo encabezado por Lizardo y
Ocando no se amilanó y retó a los opositores a
que permitieran la construcción del hipódromo o de lo contrario
realizarían las carreras aunque fuera al aire libre. En efecto nada
lograron de manera que lanzaron la consigna “Carreras al aire libre”,
es decir, sin tribunas,
ni barandas ni curvas. Simplemente rectas. Por eso los aficionados las
denominaban “las carreras de la
recta”. Los nombres de las personas que
componían el pequeño grupo fueron José Joaquín Lizardo Esis, Miguel Bustos, Luis Morillo Valbuena, Gerardo Gómez y su hermano. Como
es de todos conocidos varias temporadas funcionaron en varios
terrenos del oeste de la bella y progresista Maracaibo, a pleno sol o bajo
torrenciales aguaceros, allí estaban los aficionados para disfrutar del
espectáculo, y allí estaba Don José organizando las carreras en
“ | |
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Cuando salieron nuevos impases y los promotores originales abandonaron la
idea dejando solo a Lizardo quien no se rindió y
comenzó a buscar el apoyo de personas ligadas al ámbito ejecutivo entre
los que se encontraba el Dr.
Francisco Esparza Nuñez, Dimas Barboza, Jesús Leopoldo Sánchez y los hermanos Jorge y Guillermo Rincón Villasmil quienes apoyaron la idea de Lizardo para proseguir con el ámbito hípico y mas
tarde se convirtieron en legítimos promotores y fundadores del Hipódromo | |
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Puso al servicio de la construcción un camión
completamente nuevo de su propiedad. Y se dio la tarea de conseguir
obreros, carpinteros, albañiles. El mismo los buscaba y regresaba a sus
casas. La limpieza del terreno se hizo con un tractor facilitado por Sr.
Benedicto Oberto, gerente de una
Compañía petrolera, que además ofreció sus servicios para hacer los trazados de la pista y todo cuanto se
trataba de trabajos relacionados con sus conocimientos de
topografía. | |
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Fueron sacrificados esos días para Don José. Jamás nadie le llevó un
poco de agua o un refresco, mientras cortaba el monte. Pero todo lo hacía
en beneficio del hipismo. Sin aspiraciones de que le dieran algún cargo,
el quería montar el espectáculo de las carreras de caballos. Y después de
meses de lucha, surgió en | |
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Las satisfacciones recibidas
durante la trayectoria como hípico de Don José están sus innumerables
triunfos en los Hipódromos de
Santa Maria, | |
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El hipismo zuliano le debe mucho a Don José
Joaquín Lizardo, un personaje a quien no se le
han reconocido sus méritos, un
verdadero héroe. | |
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Fuentes: Revista Hipódromo, Revista
Hípica Zuliana | |
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Anécdotas
Hípicas Venezolanas,
jueves 26 de Abril de 2006 | |
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