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Anécdotas
Hípicas Venezolanas presenta: | |
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Carta
al Campeón Imperial Kid | |
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Por
Winston Hernández | |
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Como quien le escribe unas líneas a un viejo
amigo al que uno sabe que no volverá a ver jamás, pero lo hace porque
siente que hubo cosas que no le dijo y tiene la certeza que él le
escuchará desde donde esté, he decidido hilvanar estas palabras y expresar
mis sentimientos hacia ti: Imperial Kid, noble
hijo de Ruling Prospect y la criollita Saraví, que con tu talante y orgullosa presencia
inspirabas respeto a tu paso ante todos (humanos y equinos) y llegaste a
despertar la curiosidad incluso de aquellos aficionados no muy afectos a
seguir las incidencias de las carreras de caballos en el óvalo
zuliano. |
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Desde allá se dispersaron, a lo largo y ancho
de nuestro país, los mejores comentarios en torno a ti: un joven y
espectacular castaño que cada día ganaba más seguidores quienes te
admiraban por tu clase y gallardía, prometiendo convertirte a corto plazo
en una verdadera leyenda. | |
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Muchas cosas aprendí de ti campeón. Seguramente
las dos lecciones más importantes que me enseñaste en esas gloriosas
noches de hipismo donde mostrabas a todos para qué naciste, fueron estas
dos: “Nunca le huyas a una
batalla” y
”Entrégate por completo
en lo que hagas”. En cuanto a la primera lección, la mantuviste hasta
el final. Por eso mismo te negabas a morir y luchaste valientemente por tu
vida durante casi una hora, en una pelea desigual en la que el destino
necesitó valerse de una cobarde trampa para poder doblegarte. En cuanto a
la segunda, en realidad siento que no tuvimos la dicha de ver todo lo que
nos tenías que mostrar. | |
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Apenas a tus dos años de edad (13 en la vida
humana), comenzaste a brillar y cumplir con la misión para la que viniste
a este mundo: emocionar profundamente a los hípicos de corazón, a todos
quienes entendemos el valor de tu noble raza y la sentimos con verdadera
pasión. Conseguiste el éxito precozmente y fuiste, en muy poco tiempo, lo
que muchos no serán en toda su vida: un
triunfador. | |
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En lo personal, había hecho planes para viajar
al Hipódromo de Santa Rita en las vacaciones de agosto. Esperaba tener el
gran honor de conocerte personalmente, después que te convirtieras en el
sexto triple coronado del hipismo zuliano, mas lamentablemente ya no será
así. Aunque en cierta forma, pienso que sí te conocí: eras un valiente
guerrero, con un gran corazón y (como pude percibir a través de una foto
tuya que me llegó en la semana de tu partida) alguien que era capaz de
hablar sólo con la mirada, como únicamente pueden hacer esos seres
excepcionales que no necesitan explicar nada pues su sola presencia lo
dice todo. | |
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Quién sabe por cual razón aquella aciaga noche
del miércoles 28 de abril del 2004, estabas tan inquieto en el paddock y en el recorrido hacia la trampa que tenía
preparada para ti el destino en el aparato de partidas. Sabes bien que te
mostrabas inusualmente nervioso, como si de alguna manera hubieses tenido
una premonición sobre lo que sucedería luego. Definitivamente campeón, tú
no pertenecías a este mundo. Eso es lo único que podría explicar tu
absurda muerte. Tu brillante y mágica presencia en nuestro hipismo fue tan
impactante como tu nefasta y terrible
despedida. | |
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Confío en que tu muerte no quede impune ni pase
desapercibida. Debe abrirse una investigación que llegue hasta las últimas
consecuencias y que establezca las responsabilidades a que hubiere lugar.
Incluso, debieron averiguarse las causas de tu extraño comportamiento
aquella noche cuando no fuiste el sereno y seguro campeón que siempre
habías demostrado ser. | |
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Finalmente Imperial Kid, disculpa la: hipocresía, ignorancia e
indiferencia de los medios de comunicación. Muchos de los cuales
criticaron fuertemente un mitin político que se hizo en la pista de
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Imperial Kid: sólo me
resta decirte con el corazón en la mano que para muchos, al igual que para
mí, seguirás siendo: Campeón por
Siempre…!!! | |