Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

La Rumba

(1968, Arg, Trousseau en Conga por Sideral)

Por Juan Macedo

 

Olvidada por el paso del tiempo, la castaña La Rumba fue otro de los nobles purasangres que vinieron del cono sur para brindar un bonito espectáculo en nuestro país. Nacida en el segundo semestre de 1968, fue ganadora de 2 en corta campaña en Argentina acumulando en premios Arg$18.188, incluyendo un 3º en la Polla de Potrancas. Fue importada a Venezuela para lucir la chaquetilla blanca con rayas rojas, verdes y negras del Stud Inmar, propiedad de Don Miguel Alfonso Ravard.

 

Bajo el entrenamiento de Ademar Piñango, La Rumba debutó en el Hipódromo La Rinconada el 18 de noviembre de 1971 con la monta de Gustavo Ávila, mostrando gran velocidad para triunfar con ventaja de 7 ¾ cuerpos a los norteamericanos Hurry To Love y Guapo, agenciando un fabuloso crono de 72”1 para los seis furlones. Corrió dos veces más ante el lote común para finalizar el año conservando su invicto, derrotando a Jarama con ventaja de 16 cuerpos agenciando 101”4 para la milla y luego a Catalina con 3 ¾ cuerpos y dejando crono de 87”3 para los 1400 metros.

 

Inició el año 1972 y en la tercera reunión de ese año se mantuvo invicta al derrotar nuevamente a Hurry To Love con 2 ¾ cuerpos de ventaja, parando el teletimer en 78”2 para los 1300 metros. Cuatro triunfos en calidad de invicta fue una buena excusa para probar en el lote selectivo y eligieron el Clásico Alberto Smith ante las notables argentinas Tres Suertes, Bethia y Antilia. En esta ocasión “El MonstruoGustavo Ávila prefirió la monta de Tres Suertes, por lo cual “El DiabloAngel Francisco Parra fue elegido para hacerse caballero sobre la hija de Trousseau. La Rumba, con su velocidad característica, tomó la delantera desde el vamos y Tres Suertes se mantuvo segunda, cerca, esperando el momento adecuado para rebasarla, el detalle fue que La Rumba se creció y pasó la meta en el primer lugar con ventaja de 3 cuerpos agenciando 106”1 para los 1700 metros.

 

El 12 de febrero regresó Gustavo Ávila a los lomos de La Rumba para lograr su sexta victoria en calidad de invicta derrotando a Scotland con 3 ¼ cuerpos de ventaja y crono de 79”1 para los 1300 metros. A la semana siguiente se enfrentó nuevamente al lote selectivo, esta vez en la Copa Ramón Rotundo Mendoza en recorrido de 1400 metros, en esta ocasión las cosas fueron diferentes y la ganadora fue Tres Suertes, quedando la nieta de Sideral en el cuarto lugar a 1 ¾ cuerpos, perdiendo su invicto.

 

El 4 de marzo participó en los nueve furlones de la Copa Carlos Zuloaga con la monta de Angel Francisco Parra, pero nuevamente Tres Suertes la superó relegándola al segundo lugar a 1 ¾ cuerpos. Luego fracaso ruidosamente en la Copa Henrique Otero Vizcarrondo, una carrera para el olvido.

 

Ahora bajo el entrenamiento de Manuel Azpúrua Sosa, el 11 de junio reapareció ante el lote común con la monta de “El MudoJesús Rodríguez, quedando séptima a 5 cuerpos de Paunero. Dos semanas después participó en el Clásico Día del Ejército donde figuró tercera a 7 ¼ cuerpos de Tres Suertes. El 1 de julio nuevamente ocupó el tercer lugar a 9 ¼ cuerpos de Tres Suertes en la Copa Mathieu Valery.

 

El 27 de julio se escenificó los nueve furlones del Clásico Día de la Marina y dejaremos que el Sr. Miguel Alfonso H. rememore lo sucedido: “el Clásico Día de la Marina me trae muy gratos recuerdos. Fuimos a la carrera María Margarita y yo. Papá estaba de reposo, ya que había sufrido una miocarditis en Aruba. Así mismo recuerdo perfectamente que en plena carrera antes de llegar a la última curva, Manuelito gritaba quiébrala Jesús. En el argot hípico era que la dominara y eso fue lo que le paso a Tres Suertes, buscó a La Rumba varias veces y no la pudo pasar. Luego papa se vistió y se vino al Hipódromo. Usted no sabe lo que el disfrutaba con las carreras”.

 

 

Lastimosamente la siguiente carrera, la Copa Miguel Emmanuelli, La Rumba se le fue el tendón de la mano izquierda. Aquel momento fue desagradable y triste. Manuel Azpúrua Sosa le decía a Don Miguel “viejo, se nos manco la yegua”. Luego de un gran trabajo de cuadra, lograron recuperar a la yegua y fue enviada al Haras Santa Cruz.

 

La Rumba ganó 7 carreras (invicta en seis salidas), un segundo, 2 terceros y un cuarto en 14 actuaciones, acumulando en premios Bs. 272.758,80. En el haras, Daniel (el capataz) se le ocurrió mandarle a hacer una bota de cuero que le ayudó durante su nueva fase como yegua madre, donde destacó por intermedio del selectivo Bayrum, además de los ganadores Batucada y Berimbao. Fue el 10 de marzo de 1979, en el Haras Inmar, donde La Rumba fue sacrificada, ya que no se podía apoyar de la mano izquierda. Cierro con las palabras del Sr. Miguel Alfonso H.son muchos los recuerdos que afloran y los gratos anteceden a los tristes. La vida es muy corta y hay que vivir los momentos”.

 

Fuentes: Sr. Miguel Alfonso H., Sr. Jaime Casas A., Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 31 de julio de 2020

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